CARTA A UN ABUELO

Querido abuelo,

Leyendo esta mañana, he encontrado un cuento. Lo que ahí pone me recuerda mucho a ti, por eso decido contártelo:

Cuentan que, hace muchos años, un anciano estaba plantando un cerezo y, al verlo, un hombre que pasaba por allí le dijo: "¿Por qué plantas ese árbol, si no vivirás para comer sus frutos?" Y el anciano le respondió: Yo ya comí cerezas. (Carmen Salamanca).

Estoy contenta de que luzcas cada arruga como si no la tuvieras. Estoy contenta de que nunca hayas terminado de jubilarte. Estoy contenta de verte hablar. Estoy contenta de que no pases los días sentado esperando a que la muerte venga a buscarte. Estoy contenta de que sigas amando la vida como si fuera el primer día. Estoy contenta porque sigues deseando.

Al ser humano, más que cumplir años, lo que le mata es la falta de deseo. A estas alturas ya lo sabrás, la juventud no está en la edad. La juventud la tiene quien tiene proyectos, quien tiene deseos, quien emprende cosas más allá de si podrá terminarlo o no, como dice el cuento. Tal vez por eso te digan que estás hecho un chaval.

Yo ahora quiero educarme para cuando sea mayor. Educarme en el sentido de no depender de nadie. Evidentemente tendré que contar con alguien, pero trabajaré lo necesario para tener dinero y entregar mi vida a una buena enfermera en lugar de convertirme en un estorbo para mis hijos. Y hablando de hijos, si los tengo espero que sea un acto de generosidad y por cumplir con la especie, sin esperar que me den nada a cambio, y esperar sólo, el placer de verles crecer.

Pienso que la vejez tendría que rejuvenecer, porque sentir que te haces mayor significa que asumes la mortalidad. Aceptar la mortalidad significa vivir la vida con los cinco sentidos. Tal vez esa sea la carencia de la juventud, pensar que los años no le van a alcanzar, y como si de inmortales se tratase desprecian y maltratan la vida.

Gracias abuelo. Un día le dediqué a mi padre los versos de Jorge Fabián, hoy te los dedico a ti:

crecer a tu lado es siempre hermoso,
enriquecedor en todas las oportunidades