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Necesitamos por lo menos los primeros diez años
de nuestra vida El hombre y la mujer son distintos. Distintos físicamente: el
hombre tiene y la mujer no tiene. Ese él tiene y yo no, trae
a las mujeres muchos quebraderos de cabeza. En este breve artículo hay que plantearse desde que punto de vista vamos a abordar el tema. Está claro que no podemos hacer una simple enumeración de las semejanzas y diferencias entre el hombre y la mujer, entre otras razones porque esos límites no son tan claros. Cuando decimos hombre o mujer, hablamos de sujetos y desde el psicoanálisis, hablamos de un sujeto, sujeto a sus determinaciones ideológicas, sociales y familiares que lo han formado, que son inconscientes. Este sujeto, denominado sujeto psíquico, independientemente del sexo, tiene emociones, conductas en su vida cotidiana, ama, sufre, tiene ideales, tiene ilusiones. Sujeto que a partir de Freud, transcurre sujetado al pensamiento inconsciente, no sujeto a la conciencia ni a las percepciones ni a la razón. ¿A caso, tú mujer, piensas que solo puedes ser madre
y esposa y estás dispuesta a renunciar a todo, estás dispuesta
al sacrificio constante y la insatisfacción?¿A caso, tú
hombre, piensas que ya lo has conquistado todo y alardeas de lo que
tienes renunciando a dar cariño o a ser querido por otros? El asunto no es dejar de ser hombre o mujer para poder ser algo. "Con una mejor administración de lo mismo, se pueden obtener otros resultados." Y eso quiere decir que no hace falta cambiar de sexo para tener otra vida, otra clase social. Ser hombre o ser mujer es poco para ser humano, por eso que el género no es más que un dato biográfico. Debe quedarnos claro entonces que la diferencia física nos viene dada pero psíquicamente se trata de una construcción. |