|
Con la obra "La interpretación de los sueños", Freud descubre que los mecanismos del proceso onírico son los mismos que intervienen en otras formaciones del Inconsciente. Es decir, que los mecanismos que producen un sueño, son los mismos que producen un síntoma. Todo está sobredeterminado por el deseo, ni siquiera el sueño puede escapar de eso. El sueño lo dispone todo para la mayor comodidad del sujeto con el único fin de cumplir el deseo; un propósito egoísta. Por ejemplo, estar sediento y soñar que bebes agua evitará despertarse porque se habrá cubierto el deseo de beber. Otro ejemplo es el de una chica con dolores, que sueña que se divierte y su dolencia la traspasa a uno de sus amigos que le inspira poca simpatía (en el sueño). Pero no todos los sueños muestran claramente cuál es la realización del deseo. Se puede decir que el sueño cuenta con dos partes. Por un lado el sueño soñado, lo que realmente hemos soñado, son las ideas latentes. Y por otro lado el sueño contado, es lo que podemos contar sobre lo que hemos soñado realmente, que son las ideas manifiestas. De lo soñado a lo contado, el sueño puede sufrir modificaciones: puede ser olvidado, puede ganar en intensidad ¿De
que factores depende el aspecto del sueño? Depende de factores
tales como la censura psíquica, la condensación, el desplazamiento: En todos los casos, estamos hablando de un deseo inconsciente ¿Pero qué vinculo hay entre el deseo inconsciente y el sueño? Para formar un sueño tiene que existir una idea o preocupación (pertenece a la realidad y se llama resto diurno) y algo que quiera explotarla (pertenece al aparato psíquico y es el deseo). De esta manera el deseo inconsciente sería como el socio capitalista y el resto diurno el socio industrial.
- En Psicoanálisis lo errores son deseo. - Hay que dejar cosas sin comprender sino, no se aprende nada nuevo. - La crisis de angustia se producen por desear y rechazar lo inconsciente.
|