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DESARROLLO PSICOSEXUAL INFANTIL
Si padres y educadores tuviesen un conocimiento del desarrollo infantil
no darían tanta importancia a ciertas conductas instintivas y
asociales que el niño muestra. Para ello es fundamental plantearles
la idea que el psicoanálisis propone de que existe una sexualidad
infantil que pasa por una serie de etapas que darán paso a la
constitución sexual del adulto.
Esta propuesta ya suscitó un gran rechazo teórico en su
tiempo, al hablar de sexualidad en la infancia, en la actualidad también
se generan reacciones ante este mismo tema.
Lógicamente son nociones muy nuevas, a la vez que muchas de ellas
son rechazadas por nuestra propia conciencia por lo que Freud denominaba
amnesia infantil. Todos hemos olvidado esas cuestiones de nuestra infancia,
en cierta forma, como protección para evitar sentirnos culpables
de nuestros deseos, comportamientos durante esas edades tempranas.
Para hablar del desarrollo psicosexual, en primer lugar es muy importante
determinar el concepto de sexualidad que vamos a trabajar a partir de
ahora. Sexual no es equivalente a lo que solemos entender por genitalidad,
sexual lo vamos a entender como búsqueda de placer y satisfacción.
Cualquier acto humano, la palabra, es sexual. Dentro de esta sexualidad,
también está la genitalidad.
Entonces para comenzar hay que partir de una nueva posición,
sexualidad es placer y displacer, es nuestra forma de relacionarnos
con el mundo. Punto 1 a tener en cuenta.
Los padres, como primeros y más importantes educadores, deberían
conocer cuáles son los distintos momentos del desarrollo psicosexual
de los niños. Conocerlo para también prevenir desvíos
así como para evitar una represión excesiva de ciertas
conductas que pueden ser normales.
Las características fundamentales de la sexualidad infantil son
las siguientes:
-que es una sexualidad autoerótica, es decir, el niño
busca y encuentra la satisfacción en su propio cuerpo, aún
no hay un objeto sexual externo.
-Por otro lado la denominamos sexualidad perversa, que simplemente quiere
decir este término que lógicamente el niño no busca
el órgano sexual de una persona de otro sexo, aún no está
preparado para ello.
-Y también la llamamos polimorfa, porque su sexualidad obtiene
satisfacción a través de todas las partes de su cuerpo,
aunque hay zonas, que denominamos zonas erógenas, que están
predestinadas a tener una gran importancia, como son la boca, el ano
y los genitales.
El desarrollo de los niños tiene algunos momentos fundamentales.
Podemos decir que la sexualidad infantil se constituye en dos etapas,
separadas por lo que vamos a llamar un período de latencia.
-La primera etapa comienza con la primacía oral, el sujeto infantil
obtiene su primera satisfacción a través de la boca por
la satisfacción de la necesidad de alimentarse. Esta es su primera
experiencia de satisfacción, la ideal. Durante un tiempo el niño
explora el mundo a través de su boca. Observamos además
su interés por el chupeteo del pulgar o del chupete, calmándose
con ello y obteniendo un intenso placer.
- La segunda fase o zona erógena será la anal, en el sentido
de que el niño obtiene sensaciones placenteras del acto de la
defecación y, también, de su retención. Observamos
que muchos niños son reticentes al control por parte de los adultos
del lugar y el momento de realizar sus necesidades. Además, como
también se dice, cuando un niño te caga encima, es que
le has caído bien. Esta fase es también muy importante
porque tiene que ver con los conceptos de actividad y pasividad.
- Una tercera fase, muy importante, es la fase genital, donde el niño
descubre la satisfacción al estimular sus órganos genitales,
aún no distingue entre órganos femeninos y masculinos,
a esta fase se la denomina fase fálica, porque para el niño
y para la niña ambos tienen falo.
El paso de una fase a otra no implica su destrucción, sino que
se van sumando, lo que una vez nos causó placer, no se abandona.
Tras estas fases, acontece el período de latencia, donde el niño
se muestra calmado, desinteresado de las cuestiones sexuales, fase que
dará paso a la pubertad.
En la pubertad acontece la maduración de los órganos genitales
femeninos y los masculinos, apareciendo ya la diferenciación
entre femenino y masculino, vagina y pene. En este momento aparece el
objeto sexual exterior, el interés del joven debe buscar en objetos
o personas exteriores la fuente de satisfacción.
Es necesario hablar de esto para entender el crecimiento de los niños
y para entender también por qué se tocan sus genitales,
por qué realizan determinadas conductas como tocar sus excrementos,
ir desnudos, observarles mientras están en el baño, etc.
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