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Las dificultades en el proceso educativo surgen como síntoma de una problemática, algún cuestionamiento del niño o niña que no ha logrado resolver. Hay que tener en consideración, también, que lo que le pasa a un hijo no es sólo cuestión de él, sino que en su educación y desarrollo intervienen los padres, los profesores y todos aquellos que tienen peso y decisión en la producción de cualquier situación vital. Es muy importante que todos entendamos esto y nos hagamos responsables de ello. La experiencia ha demostrado que los trastornos que aparecen en el desarrollo educativo del niño, guardan una relación cercana a padecimientos neuróticos en uno o dos de los padres. La neurosis actúa en los problemas del aprendizaje, en las dificultades para aceptar el crecimiento, el fracaso escolar, los conflictos generacionales o las crisis familiares. Pero la realidad es que son muchos los padres que se desentienden de
su responsabilidad en lo que está ocurriendo y lejos de tomar
tratamiento e implicarse, piden que "arreglen a sus hijos".
Para contribuir al crecimiento de un hijo mentalmente sano y no nervioso,
es conveniente y casi una exigencia que los padres gocen de salud mental.
Y como yo sé que muchos de ustedes piensan que salud mental es
no estar en el psiquiátrico, voy a decirles que es otra cosa
muy distinta. Estar sano es mucho más que eso, en el caso de
unos padres, es saber tolerar los distintos momentos del desarrollo
de sus hijos, ser tolerantes con su crecimiento, no involucrarlos en
los problemas de pareja, dar a cada hijo lo que éste necesite
y no darle, también, lo que éste no necesite. Responsabilidad, es lo que hay que pedirles a padres y madres, pero
entendiendo que no están solos, los profesionales estamos para
echarles una mano en su labor educativa con sus hijos y también
en sus cuestiones personales. Porque no hay que olvidar que los padres
no dejan de ser hombres y mujeres, con deseos eróticos, ambiciosos,
egoístas… Ni huir ni arremeter contra nada, aprender a conversar tranquilamente eso enseña el amor.
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