LOS SÍNTOMAS DE LOS NIÑOS Y LA IMPLICACIÓN DE LOS PADRES

 

Las dificultades en el proceso educativo surgen como síntoma de una problemática, algún cuestionamiento del niño o niña que no ha logrado resolver.

Hay que tener en consideración, también, que lo que le pasa a un hijo no es sólo cuestión de él, sino que en su educación y desarrollo intervienen los padres, los profesores y todos aquellos que tienen peso y decisión en la producción de cualquier situación vital. Es muy importante que todos entendamos esto y nos hagamos responsables de ello.

La experiencia ha demostrado que los trastornos que aparecen en el desarrollo educativo del niño, guardan una relación cercana a padecimientos neuróticos en uno o dos de los padres. La neurosis actúa en los problemas del aprendizaje, en las dificultades para aceptar el crecimiento, el fracaso escolar, los conflictos generacionales o las crisis familiares.

Pero la realidad es que son muchos los padres que se desentienden de su responsabilidad en lo que está ocurriendo y lejos de tomar tratamiento e implicarse, piden que "arreglen a sus hijos". Para contribuir al crecimiento de un hijo mentalmente sano y no nervioso, es conveniente y casi una exigencia que los padres gocen de salud mental. Y como yo sé que muchos de ustedes piensan que salud mental es no estar en el psiquiátrico, voy a decirles que es otra cosa muy distinta. Estar sano es mucho más que eso, en el caso de unos padres, es saber tolerar los distintos momentos del desarrollo de sus hijos, ser tolerantes con su crecimiento, no involucrarlos en los problemas de pareja, dar a cada hijo lo que éste necesite y no darle, también, lo que éste no necesite.
Es muy frecuente, que los padres le dan a sus hijos lo que ellos hubieran querido tener…. Y vemos a niños colmados de todo que no saben que hay que hacer algo para conseguir las cosas, que ni siquiera tienen que pedir y que ni siquiera deseaban eso que les ha sido dado. Encontramos niños con problemas de lenguaje porque sus padres ante el menor gemido le meten el biberón, le tapan, le dan esto o lo otro. El niño necesita hablar, los padres no le dejan hablar. Y qué decir de esa pareja en plena crisis que deciden solucionarla teniendo un hijo, una situación demasiado frecuente y, claro, durante un tiempo esa nueva ilusión enmascara los problemas, que luego volverán a manifestarse, con un nuevo miembro además y nuevos problemas y responsabilidades. En lugar de resolver, utilizaron a su hijo como válvula de escape, luego no se extrañen si se muestra como un hijo problemático, un hijo que no fue deseado como tal, sino que fue un "tapón".

Responsabilidad, es lo que hay que pedirles a padres y madres, pero entendiendo que no están solos, los profesionales estamos para echarles una mano en su labor educativa con sus hijos y también en sus cuestiones personales. Porque no hay que olvidar que los padres no dejan de ser hombres y mujeres, con deseos eróticos, ambiciosos, egoístas…
Hay que aprender a utilizar las herramientas disponibles para que las relaciones familiares funcionen adecuadamente. Una de esas herramientas…. Es el Psicoanálisis.

Ni huir ni arremeter contra nada, aprender a conversar tranquilamente eso enseña el amor.