Genoveva Navarro psicoanalista malaga
¿Qué pasa si no tratas un huevo crudo con delicadeza? Corres el riesgo de romperlo y dejarlo inutilizable. Los daños pueden ir desde un ligero descascarillado, hasta la rotura total de la cáscara y encontrarte con el huevo desparramado por el suelo. Un huevo tienes que tratarlo con el suficiente mimo si quieres cocinarlo.

Valga el ejemplo del huevo para que entiendas que hay ciertos temas en la vida de cada cual que son muy delicados y requieren de un trato especial. Para algunas personas el tema delicado son las relaciones de pareja, para otros la economía familiar, las herencias, las alianzas y favoritismos entre miembros de la familia… ¿Hay en tu familia algún tema delicado? ¿Y cómo abordáis esos temas, con qué estilo?

Es responsabilidad tuya, detectar cuales son para ti o en tu entorno temas delicados y tratarlos con la habilidad necesaria: escuchando, sin precipitarte en contestar y tomándote un tiempo para pensar, yendo con ánimo para construir algo y no para destruir. No te escudes en frases como estas: “esto no se puede hablar con mi madre porque ella es como es”, porque yo vengo a recordarte, porque seguramente se te olvida, que “tú también eres como eres”. Un matiz que debes tener muy en cuenta es que precisamente es en los temas delicados cuando más evidente se hace lo diferente que somos todos. Diferentes somos cada día, pero la mayor parte del tiempo esta diferencia no se nota. Ahora podría decirlo mejor, es precisamente porque todos somos diferentes que se producen los temas delicados.

Una opción poco recomendable de abordar un tema delicado sería “escurrir el bulto”. En temas que nos conciernen es mejor exponer nuestra postura porque cuando uno opta por callarse o ceder siempre, se producen efectos secundarios como angustia, malestar no identificable, dolor de cabeza, ganas de vomitar; se puede enquistar produciendo un bulto doloroso de rencor, se queda una espina clavada que puede causar infección, como veis un sin fin de malestar que dudo que alguien pueda elegir deliberadamente.

Los temas delicados es mejor tratarlos. Y tratarlos precisamente con delicadeza.

 

Escrito por Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalisita
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 605 963 410