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Estás en tu casa tranquilamente y sólo de pensar en “esa persona” te incendias y poco a poco te vas acalorando hasta acabar achicharrada. Cuando quedas con esa persona basta que ella diga “mu” para que tú le des una respuesta desproporcionada y acalorada. ¿Cómo vuelves a casa?

a. Te vuelves tan contenta porque piensas que esa persona se merecía eso y más.
b. Disgustada, pero lo ves normal porque estás muy sensible, o porque estás muy estresada.
c. Algo violenta por el disgusto pero tú sabes que tienes mucho carácter y al que le guste bien y al que no le guste que se aguante porque es lo que hay.
d. Te sientes mal y contrariada. Sientes que todo es muy extraño, porque no entiendes por qué has reaccionado así, si no era para tanto. Te sientes incómoda porque te has puesto hecha un basilisco ante una tontería, y encima ahora no sabes dónde meterte.

SOLUCIÓN

Si tu respuesta ha sido a. No es la mejor forma de mantener relaciones, pero si estás contenta y para ti no supone ningún problema no hay mucho más que decir.

Si tu respuesta ha sido b. Si de forma puntual estás pasando por un mal momento es comprensible que alguna vez tengas alguna actuación desafortunada. Bastará con pedir disculpas y que no se vuelva a repetir. Sería un problema si tienes muchas salidas de tono y todas las justificas diciendo que eres muy sensible o que estás muy estresado.

Si tu respuesta ha sido c. Si eres una persona que se describe con mucho carácter y eso te sirve para justificar tus desencuentros vitales, seguramente te verás envuelto en muchos conflictos, además creerás que en la vida se comenten muchas injusticias y que a ti se te trata mal.

Si tu respuesta ha sido d. Es la opción que más posibilidades de cambio ofrece. Admitir que hay algo extraño en lo que nos pasa da la oportunidad de hacer averiguaciones. Si no es lógico enfadarse por tonterías, ¿qué está pasando? Que cada uno de nosotros está gobernado también por algo distinto a la lógica, por el inconsciente. Podríamos decir que nuestro inconsciente actúa sin nuestro consentimiento. Lo recomendable es saber algo de nuestro inconsciente y poder hacernos cargo su actuación.