Psicoanalista y Psicologa Malaga

ALEJANDRO SANZ Y LA DEPRESIÓN DE LOS 40

¿Es verdad que existe la depresión de los 40? ¿es mentira? ¿es una verdad a medias? Hace unas semanas le hicieron una entrevista a Alejandro Sanz donde le hacían la siguiente pregunta: "¿Y qué tal lleva la crisis de los 40 que se acerca?". A lo que Alejandro Sanz contestó lo siguiente: "No he notado crisis en ningún momento de mi vida. Tengo amigos que con 18 años han tenido crisis, porque es gente que tienen crisis, ya sea a los 30 ó los 40. Habrá personas a las que la crisis de los 40 les ataque, pero a mí por el momento no".

Temo que no es una cuestión sólo de este periodista, sino de la gente en general. El periodista con su pregunta da por sentado que a esa edad hay una crisis. Es como tener un pre-juicio de lo que puede pasar cuando uno cumple los 40. Y suele pasar que cuando un piensa mal, al final uno está más predispuesto a encontrarse con eso que pensó.

Como acertadamente señala Alejandro Sanz, hay gente que tiene crisis, independientemente de si llega a los 30 ó los 40. Puede decirse que la depresión no es una cuestión de la edad sino más bien de lo que cada uno vaya pensando con la edad que tiene. Por ejemplo, no es lo mismo tener 40 años y pensar que ya uno no sirve para nada; o pensar qué hace uno si ya ha tenido hijos y lleva media vida trabajando. Que tener 40 años e iniciar un proyecto nuevo y pensar que queda mucho por hacer. Evidentemente no es lo mismo vivir pensando una cosa que otra.

La depresión, o las crisis, no son una cuestión tan sencilla ni vinculada a los años que se tienen. La depresión está más bien relacionada con la ideología que nos sostiene, las experiencias que se han vivido, o la forma en la que se vive la vida. Quizá lo que hace que la depresión de los 40 sea una verdad a medias, es que muchas personas se dan cuenta de que no tienen la vida que ellos esperaban, se sienten desilusionados porque no han conseguido lo que querían, o porque pensaban que el destino les daría algo que nunca les termina de llegar. Pero esto puede pasar a los 40, a los 50 ó a los 30. De todos modos, darse cuenta de las cosas, o de que nuestra vida no se corresponde con nuestros ideales, no es un motivo para deprimirse, sino una oportunidad para seguir creciendo y vivir la vida de otra manera.

No es obligatorio tener crisis a ninguna edad, pero el que las tiene, las puede utilizar para crecer y no para quedarse paralizado. Crecer da mucha satisfacción. En cualquier caso, ya sabemos que las cosas no pasan de repente. Tenemos que ocuparnos de cómo queremos vivir el mañana para ir construyéndolo desde hoy.