|
|
CARTA A UN INOCENTE
¿De verdad crees que la violencia actual es fruto de la sociedad moderna? ¿De verdad crees que antes no había tal cantidad de actos vandálicos? Lo cierto es que tengo mucho que decirte al respecto. Espero que no creas que el hombre es bueno por naturaleza. Espero que tampoco creas que la televisión, los video-juegos, la música, vienen a despertar en el hombre la agresividad. Si fuese así ¿qué me dices de las tribus africanas? No tiene mucho sentido que la gente diga : "hay que ver la sociedad moderna", "hasta dónde nos está llevando". Freud hace cien años ya dijo: "La humanidad progresa. Hoy solamente quema mis libros; siglos atrás me hubieran quemado a mí". El ser humano no es un ser bueno por naturaleza, todo lo contrario, es un ser entre cuyas disposiciones instintivas se incluye una relevante porción de agresividad. La agresividad es constitutiva del sujeto. El otro representa un motivo de tentación para satisfacer su agresividad, para humillarlo, aprovecharlo sexualmente, hurtarle sus bienes, etc. La agresividad no es un conflicto entre sujetos, sino un conflicto en cada sujeto. Se hace necesario destacar que rivalidad no significa hostilidad, sólo se abusa de ella para justificar a ésta. La cultura es la encargada de poner barreras a las tendencias agresivas del hombre. La restricción de la agresividad es el sacrificio primero y quizá más duro que la sociedad exige al individuo. ¿Por qué el hombre civilizado renuncia a parte de sus instintos? A cambio de seguridad y supervivencia, en tanto no podemos sobrevivir solos: para sobrevivir necesitamos de otros. Ya cuando nacimos una mano salvadora se ocupó de nuestra supervivencia. Es el miedo a la pérdida del amor, a la pérdida de la protección que el otro nos brinda, lo que produce nuestra renuncia a la satisfacción directa de las pulsiones. Pero sobre todo es el miedo a que otro más poderoso manifieste su superioridad en forma de castigo. Toda educación, por benigna que sea, tiene que ejercer coerción e imponer limitaciones, y todo ataque de este orden a la libertad despierta en el niño, como reacción, la tendencia a la agresión y la rebeldía. La promoción del yo, de la que se vanagloria nuestra sociedad actual, conduce a realizar cada vez más al hombre como individuo, es decir, a aislarlo cada vez más. La ilusión de la autoayuda fomenta la soledad del sujeto. Cuando se fomenta el yo lo que se promueve es la pasión narcisística y su agresividad. Una de las cosas que puede hacer que un sujeto sea más agresivo que otro, más violento que otro es que su yo esté muy potenciado. Un beso. Y no intentes "poder tú sólo", ya sabes que la autoayuda fomenta la agresividad. Mejor fomentar el trabajo frente a la voluntad y fomentar la repetición del acto: ya sea el estudio, el arte o el amor. |
|
|