|
|
CARTA DE UN IMPERFECTO
. En mitad del discurso, ante no sé cuántas personas, me quedé en blanco. Breve instante cronológico pero largo tiempo psíquico. Después me abrumaron múltiples pensamientos. Quedarme en blanco me sacó del sueño: no soy perfecta, ni estoy automatizada y tengo inconsciente. No es un error casual porque haya dormido poco o estuviera distraída, ni siquiera una falta de memoria, más bien se trata de un olvido o lapsus. Y no son para preocuparse, sino para reírse de ellos. Son hechos en los que estamos implicados, en los que algo se dice de nosotros. Por ejemplo, en mi exposición tenía que comentar que muchas personas una vez que han conseguido pareja dejan de cuidarse, como si ese amor estuviese conquistado para siempre. Sin embargo durante la charla no podía decir eso, me quedé en blanco por dos veces. Luego asocié rápidamente y pensé: "claro, yo tuve un amor que me llevó en los comienzos a ignorar al resto del mundo, amigos, familia, trabajo, incluso me olvidé de mí misma, y luego fue costoso retomar esa vida, mejor que no vuelva a pasar". Tanto quise olvidar este hecho, que casi la represión me deja muda, sin palabra. Este olvido me hizo reflexionar más cosas. Si en los días no percibimos los cambios podemos llegar a creer no sólo que todos los días son iguales, sino que esa igualdad hace perfecta a la máquina. Por eso un error puede despertarte de ese mundo irreal. Un error casi es un favor. Por un error puedes darte cuenta de que la seguridad no existe, que lo que has logrado un día no tienes por que lograrlo otro. Por un error puedes darte cuenta de que no estabas suficientemente preparado y que para otra vez habrá que prepararse mejor. Por un error puedo seguir aprendiendo. En cualquier caso un error es señal de que estás vivo. Es señal de que te has expuesto a una situación. Y quien no se expone no juega. Hay muchas personas que no hacen cosas por diversos temores: por si no les gusta, por si no lo hacen bien, por si no cumplen ciertas expectativas... Hay gente que pasa los días sin vivirlos, medio muertos. Para vivir hay que poder soportar la incertidumbre, más que soportar, amar la incertidumbre. Yo hoy me he quedado en blanco. Vosotros podéis ser los próximos. Pero no pasa nada. Al fin y al cabo no hay ninguna razón para creer que el concepto de la perfección sea más bonito o mejor que el concepto del error. Para reconocer que algo ha sido un error o una equivocación hay que ser humildes. Es muy importante saber, que el exceso de narcisismo es la antítesis de la humildad. No deberíamos confundir humildad con humillación: son dos cosas diferentes. La humildad en exceso sería, al menos, un poco humillante. Un beso. |
|
|