Psicoanalista y Psicologa Malaga

 

ESTOY TRABAJANDO

Querido hijo:
Hace años, a la hora de cenar, a veces me preguntabas si papá iba a cenar con nosotros. Yo simplemente te decía: "está fuera", o "papá no está". Pensaba que con esa respuesta valía, pero no me daba cuenta de lo que estaba transmitiendo. Tú podías estar pensando que papá no nos quería, que era un vago o un juerguista. Pero papá estaba trabajando, y pagando así la cena que tomábamos tú y yo. A veces yo misma le reprochaba que estaba todo el día fuera, como si estuviera divirtiéndose en lugar de trabajando.

Las mujeres han tenido un tardío acceso al trabajo. Y ahora aún se discute si la mujer tiene dificultades para acceder al mundo laboral. Yo no sé si esa dificultad es real o moral, porque realmente sobre la mujer pesa la tradición de ser ama de casa y la dedicación a la crianza de los hijos. A las mujeres parece que nos genera cierto sentimiento de culpa cuando queremos sumar a estas tareas una vida profesional.

En su día yo me preparé para trabajar, pero no me dediqué a ello: mis prioridades eran otras, como cuidarte a ti. Pero yo recuerdo que me quejaba por la falta de oportunidades para trabajar. Pero, hijo, una mujer no accede a un puesto de trabajo por el mero hecho de estudiar y ser mujer. Tiene que desearlo y poner su energía en ello. No con capricho, sino con verdadero deseo. Yo me quejaba de que no encontraba trabajo, pero ahora puedo reconocer que no hacía nada por conseguirlo.

He aprendido que no se trata de compararme con papá, porque evidentemente hay diferencias, aunque hay quien se empeña en que hombres y mujeres seamos iguales. He leído que cada hombre y cada mujer tiene que alcanzar una posición masculina y una posición femenina. La posición femenina es la posición de la creación y la posición masculina, es la posición de la producción, de la subjetividad y del conocimiento.
Ahora ya eres más mayor y yo estoy trabajando. Sé que cuando no llego a cenar papá te dice que "estoy fuera". No estoy en ningún parque de atracciones. Estoy trabajando porque las tareas a veces se alargan. Llegaré un poco más tarde a casa para darte un beso en la cama.


Tu madre que te quiere.