Psicoanalista y Psicologa Malaga

 

MARAGALL TIENE ALZHEIMER

Que Pasqual Maragall tiene Alzheimer es actualidad. Casi 800.000 personas la padecen y parece que esta cifra va en aumento.


Existen varias formas de demencia, siendo la más común la producida por la Enfermedad de Alzheimer. Otras pueden ser, por ejemplo, las demencias vasculares (asociadas a alteraciones circulatorias y ateroesclerosis cerebral), la demencia por la enfermedad de Parkinson, la demencia por alcoholismo crónico, por infección HIV…


El Alzheimer es una demencia progresiva que tiene el déficit de memoria como uno de sus síntomas más tempranos y pronunciados. Por lo general, el paciente empeora progresivamente, mostrando problemas perceptivos, del lenguaje y emocionales a medida que la enfermedad va avanzando.
Actualmente se desconoce con exactitud qué factores ocasionan el desarrollo de la enfermedad. Respecto al tratamiento farmacológico, existen medicamentos que pueden aliviar los síntomas y retardar el desarrollo de la enfermedad.


Todos tenemos olvidos. Pero evidentemente no todo olvido es una demencia, ni Alzheimer. Que no cunda el pánico cuando tenemos algún olvido. Los temores a veces son la expresión de un deseo. Entonces, un temor exagerado a tener Alzheimer u otro tipo de demencia podría ser la expresión de un deseo de enfermar de eso. Y aunque resulte extraño que un humano pueda desearse un mal, sucede. Otra cosa importante a tener en cuenta es que el olvido es un mecanismo psíquico normal, no podemos recordar constantemente todo lo que nos ha sucedido. Como vemos, olvidar es un índice de salud, y además, los olvidos no son al azar, ni siquiera en las demencias, si las estudiamos minuciosamente, uno olvida aquello de lo que nada quiere saber, de lo que no se quiere acordar.


El psicoanálisis ante casos de Alzheimer puede actuar, al menos, desde tres frentes: diagnóstico diferencial, prevención, y tratamiento a familiares. Referente a los cuadros de pérdida de memoria, hay que decir que muchas veces tienen más que ver con una depresión que con una demencia. En cuanto a la prevención del Alzheimer, igual que dice la medicina, hay que mantener una actividad intelectual, tener con quien hablar y tener quien te escuche. Así, estar en análisis, también previene el Alzheimer. A este respecto, el médico y psicoanalista Miguel Oscar Menassa dice que no envejecen las neuronas, sino que lo que envejece es lo que está entre las neuronas, es decir, las relaciones sociales. La inteligencia para el psicoanálisis no es una cualidad del cerebro, sino que depende de las relaciones. Por ejemplo, un importante director de una empresa puede perder toda su inteligencia cuando lo echan del trabajo o lo jubilan, porque pierde el lugar y todas las relaciones que lo hacía inteligente.


Una vez instalado el deterioro, el psicoanálisis ya no puede curar la enfermedad si es un Alzheimer, pero puede contribuir a enlentecer la progresión de la misma, y puede interpretar en el paciente la utilización de la enfermedad, sobre todo en etapas precoces de la misma. En cuanto a los cuidadores, Freud ya estudió el síndrome del enfermero: el hecho de poner todo el interés vital en el cuidado de un enfermo hace que uno se olvide de sí mismo, pero además resulte inevitable desarrollar sentimientos hostiles a la que se cuida, haciéndole responsable de haberme hecho "renunciar a la vida". Eso es muy intolerable para muchos: tener sentimientos hostiles hacia el padre, o hacia la madre, que muchas veces son los familiares afectados. Por eso es fundamental que estas personas tengan un profesional con quien hablar de estas cuestiones, un psicoanalista, porque esos sentimientos reprimidos, a veces conducen incluso al desarrollo de enfermedades.


A Pasqual Maragall le podemos aconsejar, que comience su psicoanálisis ahora que la enfermedad está incipiente.