Psicoanalista y Psicologa Malaga

 

MI HIJO DA MUCHO QUE HACER

Mi hijo tiene problemas de comportamiento, mi hijo tiene fracaso escolar, mi hijo es hiperactivo, mi hijo tiene problemas con la escritura, mi hijo tiene problemas con la comida, mi hijo es asmático, mi hijo…

Las dificultades que aparecen en el proceso educativo del niño surgen cuando algo que debería ser normal se hace anormal, pero no todo llamativo que ocurre en un niño es síntoma de una problemática. Se consideran las acciones como síntomas de un problema cuando el niño empeora o empobrece su propia vida. Por otro lado, lo que le pasa a un hijo no es sólo cuestión de él, sino que en la educación y desarrollo de los hijos intervienen los padres, los profesores y todos aquellos que tienen peso y decisión en la producción de cualquier situación vital. Es decir, son personas implicadas tanto en la producción como en la curación de síntomas. Es muy importante que todos entendamos esto y nos hagamos responsables de ello.

De esta forma, cuando una madre solicita ayuda para su hijo, también debería recibir tratamiento ella misma. La experiencia ha demostrado que los trastornos que aparecen en el desarrollo educativo del niño, guardan una relación cercana a padecimientos neuróticos en uno o dos de los padres. La neurosis actúa en los problemas del aprendizaje, en las dificultades para aceptar el crecimiento, el fracaso escolar, los conflictos generacionales o las crisis familiares. Pero la realidad es que son muchos los padres que se desentienden de su responsabilidad en lo que está ocurriendo y lejos de tomar tratamiento e implicarse, piden que "arreglen a sus hijos". Para contribuir al crecimiento de un hijo mentalmente sano y no nervioso, es conveniente y casi una exigencia que los padres gocen de salud mental, y también que tengan ciertos conocimientos sobre las fases del desarrollo infantil y formas de aprendizaje, y que estén dispuestos a cambios de creencias, formas de relacionarse.

Otro motivo por el cual los padres deben recibir terapia es por el fenómeno de los "hijos tapaderas". Padres que de un modo inconsciente, llegan a "construir hijos conflictivos" para que el foco de atención del problema sea el hijo y no la problemática existente entre los padres. Es decir, el hijo tapa los problemas de parejas.

Por último los educadores también influyen en el desarrollo de los niños. Por eso hay que tener en cuenta los deseos inconscientes del educador, lugar que ocupa en su relación con los alumnos, y qué lugar ocupan los alumnos en relación al educador.

Tanto hablar de los padres y los educadores, podría parecer que el niño está exento de recibir tratamiento y tampoco es eso. El niño es un sujeto, le suceden cosas y tiene su propia realidad, por esas razones tendría que recibir tratamiento.