Psicoanalista y Psicologa Malaga

 

Estoy estresado

Nada me falta, poseo del mundo, los días por venir.
Miguel Oscar Menassa
¡¡Triste época la nuestra!! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio
Albert Eintein


Querido estresado:

Últimamente no paras de decir: "estoy estresado", "es que con el ritmo que llevamos", "no puedo parar", "estoy de los nervios, "nada me sale bien".

Son frases que indican algo. Tal vez que sufres. Que sufres no por situaciones extraordinarias o dramáticas, sino más bien por situaciones cotidianas: el trabajo, la familia, las relaciones, como si todo estuviese desajustado para ti. Parece que hubiese una epidemia: ejecutivos que dejan de rendir como en ellos era costumbre, deportistas que fallan en los momentos decisivos, abogados y periodistas acosados en sus tareas por la incertidumbre, amas de casa desbordadas, escolares que suspenden.

Estaría bien que tratases de pensar que es para ti el estrés. A mí, ahora mismo se me ocurren varias cosas. Estrés puede significa es-tres que sois tres, al menos tú y dos más ¿Quiénes pueden ser esos otros dos? Tu padre y tu madre, tu novia y tu amante, el trabajo y la casa. Otras veces el estrés oculta la represión del odio, el amor, el miedo, los celos, la envidia, es decir, situaciones afectivas que no se reconocen tal vez porque por ejemplo socialmente esta mejor visto el "estresado" que el "envidioso". También el estrés oculta situaciones que tienen que ver con la angustia, la cara maniaca de la melancolía y con afecciones psicosomáticas.

Es importante diferenciar las situaciones y aprender a hablar con propiedad. Estar ocupado no es estar estresado, tal vez la pre-ocupación sí se corresponde más con el estado de estrés. Tener cierta inquietud no es estar estresado, más bien puede proporcionarnos la cantidad de energía necesaria para actuar y mantenerse activo.

El estrés es un estado de ansiedad y angustia que se acompaña con una serie de síntomas: taquicardia, calambres, contracturas, cefaleas, sudoración, agresividad, desgana, apatía general, insomnio. El estrés no es nombre de una enfermedad, sino un conjunto de síntomas.

¿Qué puedes hacer? Mucha veces para combatir este estado de tensión se propone descanso y relajación. Desde el psicoanálisis sabemos que bajo el estrés se encuentra la angustia. Por eso las vacaciones hacen bien si se utilizan para cargar pilas, por ejemplo crear proyectos, solucionar problemas, pero muchas veces se emplean para no hacer nada, con lo que a la vuelta del descanso los problemas siguen y tal vez con más intensidad. Otra cosa que podrías hacer es tolerar los cambios en lugar de luchar contra ellos o negarlos. O tal vez podrías doblegarte en lugar de romperte.

Un beso y no te empeñes en decir que quieres ser como antes, todo tiempo pasado es pasado, no mejor. Lo mejor está por venir si el sujeto es capaz de construírselo.