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SECRETO: NO SE LO CUENTES A NADIE Se estrella un avión y quedan sólo dos supervivientes
en una isla desierta: Claudia Schiffer y Pepe. Al principio los dos
estaban muy contentos, haciendo el amor a todas horas, pero pasa el
tiempo y Pepe se pone triste. Este chiste viene a reflejar que si uno no cuenta lo que hace o lo que le pasa se pone triste. Puede ser que el humano haga las cosas para contarlas o que el humano tenga la necesidad de hablar. Una persona aguanta sin comer de 10 a 15 días, y sin tomar agua de 5 a 7días. ¿Y sin hablar? O dicho de otra manera, ¿cuánto aguanta un ser humano sin escuchar ni ser escuchado? El ser humano sobre todo necesita ser escuchado, pero no es lo mismo que te escuchen teniendo en cuenta tu propia realidad, a que te escuchen sin prestar atención, o como el que aguanta. Y justo este último tipo de escucha pueden ser el origen de ciertos problemas. Por ejemplo, hay mucha gente que se siente sola a pesar de que está con gente. O muchos ancianos están tan arrinconados y parecen parte del mobiliario de la habitación, entre otras cosas porque nadie les escucha, aunque tengan personal que les cuide y los aguante. Una de las principales características del ser humano es que es hablante. No sólo basta haber hecho algo para querer contarlo, sino que con el hecho de pensarlo también tenemos la necesidad de contarlo. Así es la condición humana, y por esa es una de la razones por la que los secretos son difíciles de guardar. Además un secreto, para serlo tiene que ser develado si no, no es nada. Así que si no queréis que alguien se entere de algo, sencillamente, lo mejor es no hacerlo. Hay frases del tipo: "lo que quieras que otro calle, mejor te lo callas tú antes" o "en boca cerrada no entran moscas", pero ¿es posible estar callado?, ¿es posible tener la boca cerrada? Me parece a mí, teniendo en cuenta todo esto, si ahora te pido que me guardes un secreto, lo que te estoy pidiendo es que se entere más gente. Una vez hecho algo y teniendo la necesidad de hablarlo, siempre se puede acudir a un especialista, que te escucha sin prejuicios y tiene secreto profesional. Hablando de acudir a un profesional, a la consulta muchas veces la gente acude no tanto para resolver sus vidas sino para ser escuchados teniendo en cuenta su realidad. Porque la gente cuando te escucha, lo que hace más bien es prestarte la oreja o escucharte con respuestas que hablan más de la persona que escucha que de la que habla. Tal vez alguien pueda preguntarse que pasa con el secreto profesional,
¿no existe entonces? Los psicoanalistas tenemos supervisiones
de casos en la que podemos hablar de los pacientes que atendemos. Y
ahí entre otras cosas, quedaría cubierta la necesidad
de hablar sobre aquello que vivimos o pensamos. Hablar más allá
de la supervisión sobre los pacientes sería exhibicionismo,
cotilleo y una infracción del código ético.
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