|
|

SEXUALIDAD FEMENINA
Me parece interesante hablar de sexualidad femenina. Para ello os traigo
parte de una entrevista que hemos realizado a la psicoanalista Amelia
Diez.
Pregunta: tal vez, antes de nada, habría que preguntarse que
entendemos por sexualidad, ¿no Amelia?
Respuesta: la sexualidad se distingue de la genitalidad, porque la sexualidad
es un hecho cultural. Freud nos dice que en la antigüedad lo importante
era la potencia mientras que ahora lo importante es el objeto. La mujer
trabaja para colocarse como objeto pasivo mientras que el hombre trabaja
para ser un sujeto activo. La sexualidad requiere la intervención
cultural, ambos hombres y mujer tienen que situarse por relación
al padre, en relación al orden simbólico. Esto es lo que
llamamos complejo de Edipo. Esto es lo que hace que el amor en la mujer
transcurra entre el amor fatal y el amor eterno, amor que se transforma
en odio y discusiones como el amor a la madre y el amor eterno como
el amor al padre, pero esto ocurriría si no hubiera disolución
del Edipo, por eso que tanto el amor fatal como el amor eterno son amores
encubridores, repetición de amores pasados, pues el amor presente
hay que construirlo con deseo y con trabajo para mantenerse humanos
por encima de todo.
Pregunta: hoy en día hay personas que afirman que "no hay
mujeres frígidas, sino hombres impotentes". Qué opinas
de esto, ¿qué las mujeres no disfruten es una cuestión
de los hombres o de ellas mismas?
Respuesta: los hombres impotentes y las mujeres frígidas se encuentran
pero ya tenían esa posición antes del encuentro. Las dos
vertientes de la sexualidad, la masculina y la femenina, no son datos
de la experiencia personal sino que accedemos a los significantes hombre
y mujer cuando aceptamos de manera inconsciente, verdadera, que somos
mortales.
Pregunta: un poco en relación con la pregunta anterior, con
esa pasividad de la mujeres, ¿qué podríamos decir
de los afrodisíacos? Por que el otro día una señora
de unos 38 años, reclamaba a sus amigas urgente algún
remedio, porque no tenía apetito sexual
Respuesta: cuando se hace el amor se desea hacer el amor y cuando se
deja de hacer se desea no hacer el amor. Ella necesita hablar porque
hablar le lleva a hacer el amor, el mejor afrodisíaco es hablar.
Y habla con sus amigas porque con el hombre ella como objeto del deseo,
como objeto deseable es silenciosa y enigmática.
Pregunta: es harto conocido las excusas que utilizan la mujeres para
no mantener relaciones sexuales: me duele la cabeza, estoy cansada,
mañana...¿es un mito que las mujeres sean unas inapetentes
y que los hombres son muchos más sexuales?
Respuesta: en realidad ellas desean, tienden a tener fantasías
sexuales directas mientras que ellos tienden a tener fantasías
ambiciosas que secundariamente son sexuales, en tanto es para conquistar
a las mujeres que aman. Sin embargo para ellas es muy inconsciente,
siempre están lejos de reconocer que desean. Ellas necesitan
sentirse amadas para reconocer su deseo. Es difícil para los
hombres decir a las mujeres que las aman y es difícil para las
mujeres decir a los hombres que los desean, sin embargo ella necesita
sentirse amada y él necesita sentirse deseado.
Pregunta: ¿existe un doble moral para las mujeres? Está
claro que tienen, tenemos, deseo sexual, pero por otro lado piensan
que ser "ligerita de cascos" está mal visto. ¿qué
podemos hacer para alcanzar una sexualidad más saludable y libre?
Respuesta: ella tiene que atravesar un tiempo donde gozar le genera
agresividad, y otro tiempo donde tiene que elaborar esa cuestión
moral puesto que si goza deja de ser virgen y sólo queda ser
"ligerita de cascos". Por ahora la mujer hace las cosas más
con obligación que con pasión, y está más
censurada que reprimida. El psicoanálisis es la ciencia que concibe
a los sujetos como hablantes, es la primera vez que le dice a la mujer
que hable y hablando irá aceptando que además de un objeto
deseable es un sujeto deseante, un sujeto mortal. No sabemos si quiere
perder la ilusión de ser un objeto inmortal que no goza para
ser un sujeto mortal que goza.
|
|
|