Psicoanalista y Psicologa Malaga


Adictos al trabajo

Mucha ambición y poca capacidad de trabajo, es malo y enferma,
mas mucha capacidad de trabajo y poca gratificación,
no sólo enferma, también es estúpido
Pensamiento Grupo Cero


Las vacaciones son la época perfecta para hacer esas cosas que siempre queremos pero que nunca tenemos tiempo. Hacer cosas diferentes, aprender, cambiar de actividades… Lo único que no se va de vacaciones es el aparato psíquico, por eso, para que nuestro psiquismo no pase hambre y no nos aburramos podemos jugar con la palabras. Hablaremos de los "wokholic" o en español, de los adictos al trabajo.

La mayoría de nosotros, daríamos lo que fuese por unas vacaciones, sin embargo hay personas que las evitan. En esta vida hay que aprender mucho. Hasta hay que aprender a tomar vacaciones. Romper con lo cotidiano implica una ambigüedad, por un lado es un balón de oxígeno para salir de la rutina, pero por otro lado se abre un vacío que si no sabemos llenar puede producirnos angustia.

Quienes evitan tomar vacaciones puede que sólo sepan trabajar, y puede que el resto de su vida sea pobre. Parece que esta adicción tiene mejor consideración social que ser adicto a una sustancia, pero hay que entender que como cualquier adicción es una forma de refugiarse en el trabajo y huir de situaciones personales, sociales, familiares.

Resulta curioso que hay personas que justo se enferman o se lesionan cuando llegan sus vacaciones. Seguro que conocéis algún caso de fulanito que se rompió la pierna y no pudo hacer su viaje. Parece que hay personas a las que les cuesta disfrutar o que necesitan cierta dosis de castigo.

¿Quién es un adicto al trabajo?
A estas alturas no podemos negar todos los aspectos positivos que aporta el trabajo a una persona. Pero como cualquier cosa en exceso, puede ser perjudicial. Cuando cometemos excesos quiere decir que hay mucha pulsión de muerte en nosotros. Son acciones que ponen en peligro nuestra integridad y supervivencia: arriesgarse con el coche, con el trabajo, con el sexo, fumar en exceso, comer en exceso… A veces trabajamos demasiado a favor de nuestro propio perjuicio.

No hay que confundir a las personas trabajadoras y responsables o a las que trabajan más de 8 horas al día por necesidad económica o profesional de manera temporal con las que realmente sufren una adicción al trabajo. Trabajar muchas horas no es sinónimo de adicción. Los adictos al trabajo, son personas que siempre dedican a su trabajo más tiempo de lo que exige la situación.

Esta situación afecta negativamente a muchas relaciones de pareja, está claro que hay que saber distribuir el tiempo, poder amar más de una cosa, ni sólo a mi pareja ni sólo a mi trabajo. No hay que estar escasos en amores. El ser humano tiene la virtud de desear más de una cosa. Anímense a desear, que el humano está hecho para sumar y sumar. Podríamos decir a menos deseos mayor malestar y desánimo.