Psicoanalista y Psicologa Malaga

 

Agresividad

"Esa feliz transparencia donde respirar no es sentir un cristal en la boca…"
La destrucción o el amor (V. Aleixandre)

El ser humano, por naturaleza, tiene conductas instintivas de agresividad, y el otro siempre es un motivo para satisfacer tal disposición. La cultura es la encargada de poner freno a la tendencia agresiva, hace que los seres humanos se identifiquen y establezcan relaciones duraderas. Además, vivir con otros permite la seguridad y la supervivencia. El diálogo constituye en si mismo, una renuncia a la agresividad.

Un texto del psicoanalista M. Martínez refleja cual es la verdadera naturaleza de la agresividad: "agresividad quiere decir que todavía no sé quien soy y quién es el otro, agresividad quiere decir que todavía el paso ese de formación del yo no ha acontecido pero que está en permanente acontecer". Amelia Díez lo expresa de la siguiente manera: "existe una tendencia agresiva que consiste en cada caso en una organización original de las formas del yo y del objeto, y se constituye por un estancamiento de uno de esos momentos".

Veamos ahora cual es el origen de la agresividad. Como explica el Complejo de Edipo el niño nace indefenso y suele ser la figura materna quien lo ampara, dando lugar a una relación de amor. Para que la dependencia y el goce no sean eternos, tiene que entrar un tercero que separe a la madre del hijo (una llamada, un trabajo, otro hijo o la figura paterna). La interrupción del idilio madre-hijo genera un estado de agresividad. Habitualmente al padre se le considera como un elemento molesto porque es quien interrumpe el goce con la madre. Si la resolución del Complejo de Edipo no es civilizada, el estado hostil hacia el padre se puede mantener latente en el inconsciente, y puede producirse un desplazamiento de la agresividad no sólo hacia la figura física sino hacia cualquier construcción real o simbólica que tenga que ver con el padre.

La agresividad no sólo se manifiesta de la forma que pensamos habitualmente, se suele esconder en muchas ocasiones, detrás del temor irreal, la ira, la tristeza y la fatiga. La agresividad también es uno de los síntomas del estrés. Y el estrés no es más que una de las caras de la angustia.

La agresividad es la tendencia de la identificación narcisista y que determina la estructura formal del yo. La identificación está en juego siempre, es una pasión del yo que hace aparecer la tensión agresiva. La agresividad no aumenta por ver películas violentas, ni por jugar a video-juegos de guerra, la agresividad va en aumento cuando se privilegia el yo frente al sujeto.

 

¿Sabías que…?

- El estadio del espejo es un etapa donde el niño al ver su imagen en el espejo adquiere la noción de completad de se cuerpo, tal imagen puede ser captada en un espejo o bien, en la imagen de otro niño. La aparente completad del cuerpo da lugar a la formación del Yo.