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Querido agresivo
Me dirijo a ti en cualquiera de tus posiciones, quiero decir que a veces eres agresivo como compañero, otras veces como pareja, otras veces como padre, a veces como hijo. Sé que la agresividad está en ti, por eso entiendo que no vas contra nadie y por eso creo que los que te rodeamos no deberíamos sentirnos ofendidos. En el sentido de que eso que te pasa es una cuestión tuya y nada tenemos que ver los demás, aunque lo pagues con nosotros. Que sea una cuestión de tu psiquismo no debe excusarte de nada. Quizá deberías desear otras cosas o posicionarte de otra manera. Todo lo que te pasa es por deseo: ni por hipocresía, ni por necesidad, ni por dinero Yo sólo sé que las personas, nos coloquemos del lado que nos coloquemos en la vida, siempre a nivel inconsciente obtenemos satisfacción. Y me dirás con el grito en cielo ¡sí, hombre, que yo voy a disfrutar chillando, llevándome mal! Como ya sabes el hombre encuentra satisfacción en lo más insospechado, y qué sé yo, quizá te mueve una tendencia exhibicionista o masoquista o de perfección. Aunque tu agresividad sea una cuestión tuya y no de quien te rodea, te digo que estés atento a tu comportamiento. Claro que puedes hacer lo que quieras, pero las consecuencias de hacer una u otra cosas no son las mismas. No sé cómo te gustaría vivir, ni sé si te has planteado si vives como te gusta. Ten cuidado, si uno siembra tempestad, sólo recoge tempestades. Y luego no andes por ahí como si nunca hubieses roto un plato: es que fue sin querer, sólo ha sido una vez, yo no quería. Luego la gente cuando se relacione contigo se verá coartada, tendrán temor a tus reacciones, no querrá verse en envuelta en situaciones desagradables. Tal vez con tanta agresividad quieres tener a todos sometidos y tú ser el amo. O tal vez tengas sed de venganza. O tal vez no toleres que haya pensamientos distintos del tuyo. O tal vez no soportas la imperfección de los otros porque te hace recordar que tú tampoco eres perfecto. O tal vez te reveles cuando no consigues inmediatamente lo que quieres. La vida es constante cambio. Un aprender continuo, a veces consecuencia de errores cometidos. Digo esto porque siempre es buen momento para cambiar. Si no te gustan las reacciones que produces en los demás podrías empezar tu psicoanálisis. Ten cuidado, porque si la agresividad aumenta puede convertirse en agresión. Y me temo que eso complicaría más aún tu vida. La agresividad no es mala, se trata de una cuestión de cantidad. La agresividad es una aliada de la pulsión de vida, y cierta cantidad de ésta es necesaria para que las cosas se pongan en funcionamiento. Un beso. Asociando libremente se pueden ocurrir ideas que jamás
se ocurrirían estando solo.
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