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COMPROMISO Y EXIGENCIA
Noche 487.-
Querer hacer todos los días algo diferente, es muy juvenil, poco
práctico y no permite enamorarse de nada. Un estilo, quiero decir,
también, necesita que algo se repita. (M. O. Menassa).
Corren tiempos en los que el significante "compromiso" parece
estar cayendo en desuso. Existe la dificultad de comprometerse con uno
mismo, de ser fiel con nuestros principios y nuestras elecciones. Hecho
éste, contrario a la obtención de metas, puesto que los
hechos sólo quedan asegurados por nuestra capacidad de compromiso.
Sólo podemos comprometernos con nuestro deseo y no, con los deseos
de los demás. Por eso, uno no puede exigir nada a nadie, como
mucho puede preferir otra cosa. Es cierto que conforme pasa el tiempo
en las relaciones de pareja, sociales, laborales
las necesidades
cambian, pero uno tiene que decidir si quiere comprometerse con la nueva
situación o si quiere quedarse como está. El sujeto tiene
que ser libre de elegir. Elegir y comprometerse con su elección.
Cada cual sólo está en condiciones de exigirse a uno mismo.
Muchas veces, cuando manifestamos nuestras exigencias a los demás,
lo que estamos haciendo de manera inconsciente es manifestar lo que
nos gustaría pedirnos a nosotros mismos y no hacemos.
Podemos preguntarnos ¿de dónde proceden las exigencias?
¿Vienen de fuera? ¿O son autoimpuestas? El aparato psíquico
está formado por tres instancias: super-yo, yo, ello. Por otro
lado, el Yo tiene tres dependencias: del mundo exterior, del ello y
del super-yo.
Para el yo es más fácil protegerse de los peligros o exigencias
del exterior. Sin embargo le cuesta más protegerse contra los
peligros interiores, es decir contra las exigencias del Ello. La única
manera de librarse de esas exigencias pulsionales, es aceptando la formación
de síntomas. De esta forma, quedaría la enfermedad como
única salida. Las exigencias del Super-yo tienen para el Yo más
fuerza que las exigencias del Ello. Esto se debe a que el Super-yo lleva
al Yo a reprimir en contra del Ello. De esta forma el Yo entra en conflicto
con el Ello sirviendo al Super-yo y a la realidad.
El profesor De Brasi dice así: "y, con su huracán
del ya y el ahora -exigencias patológicas- arrasa con el sujeto
que parece exaltar y la cotidianidad que simula satisfacer."
¿Sabías que
?
- La pulcritud, el exceso de pudor, la repugnancia, la moral se oponen
a modo de diques al desarrollo de una sexualidad normal.
- Para el inconsciente niño, pene, dinero y regalo son equivalentes.
- No hay verdad de lo manifiesto, no hay verdad de lo que percibimos,
nuestra mirada llega, hasta donde nuestra moral lo permite.
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