Psicoanalista y Psicologa Malaga


CREAR ES CON TRABAJO


Y si no puedes, inventaló.
(Miguel O. Menassa)

Hay quien no pinta, hay quien no escribe, hay quien no compone… sólo porque dice que no ha nacido para ello. Todos tenemos que saber que no se nace pintor, ni escritor… sino que uno se hace pintor pintando y escritor escribiendo. Todo es producto efecto de un trabajo, por eso que no se trata de los genes sino de ser trabajador de algo.

Si nos posicionamos en el Psicoanálisis no hay justificación para no ser artista. Pero muchos, ante esta concepción prefieren hacer oíos sordos, vaya que la salud o la educación sufran una revolución. Y hablo de salud porque poder dar el salto de la fantasía a un producto, como puede ser un poema, nos otorga un grado de sanidad. Pero habrá quien prefiera enfermar y pondrá por excusa que no puede crear porque no le viene la inspiración, cosa que si existe debe encontrarnos trabajando, como decía Picasso. Esto es un planteamiento que no quita que la primera vez que uno pinta haga garabatos, pero eso forma parte del proceso de aprendizaje, y es cada sujeto quien tiene que tolerar ser un principiante.

Más allá de la creación está la sublimación. La sublimación es un mecanismo psíquico para conseguir placer y en este caso hablamos de una satisfacción distinta al placer de la satisfacción de necesidad.
¿Pero qué es sublimar? La pulsión no descansa y hay veces que el deseo no puede ser satisfecho inmediatamente o veces que el deseo es insatisfecho, pero para obtener placer podemos hacer otras actividades sustitutivas. Y así vemos como el camino de satisfacción puede ser directo o indirecto.

Se trata de posponer cierto goce: la satisfacción sexual, fantasear, agresividad, soberbia… es decir, el hombre tiene la capacidad de desplazar el afecto de una idea a otra y lo importante es que ese afecto consiga una expresión. Y cuando decimos afecto, estamos hablando de energía, libido, instinto…

Lo interesante de esta cuestión es que gracias a esta capacidad, gobernar nuestras pulsiones, podemos hacer cultura, podemos ser una civilización.

La sublimación no es efecto de la frustración o la represión. Hablamos de un mecanismo que funciona o no funciona. Y en realidad enfermamos de no poder sublimar. La poesía ya lo dice: "mientras escribo no me enfermo".
Crear, siempre implica sublimar, pero no sólo eso. Y sublimar, como proceso pulsional, no siempre produce una creación.

 

¿SABÍAS QUE…?

-El neurótico tiene un deseo y lo niega, forcluye su propia realidad psíquica. El psicótico forcluye la realidad exterior. Y la conducta normal, conoce la realidad e intenta transformarla.

- a nadie se le convence de lo que no está previamente convencido.

-Hay un beneficio secundario en ser enfermos: se trata de una situación donde la madre vuelve a ocupar el único lugar del mundo. Aquello que produce displacer en la consciencia, puede estar produciendo placer en el inconsciente.