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Y si no puedes, inventaló. Hay quien no pinta, hay quien no escribe, hay quien no compone sólo porque dice que no ha nacido para ello. Todos tenemos que saber que no se nace pintor, ni escritor sino que uno se hace pintor pintando y escritor escribiendo. Todo es producto efecto de un trabajo, por eso que no se trata de los genes sino de ser trabajador de algo. Si nos posicionamos en el Psicoanálisis no hay justificación para no ser artista. Pero muchos, ante esta concepción prefieren hacer oíos sordos, vaya que la salud o la educación sufran una revolución. Y hablo de salud porque poder dar el salto de la fantasía a un producto, como puede ser un poema, nos otorga un grado de sanidad. Pero habrá quien prefiera enfermar y pondrá por excusa que no puede crear porque no le viene la inspiración, cosa que si existe debe encontrarnos trabajando, como decía Picasso. Esto es un planteamiento que no quita que la primera vez que uno pinta haga garabatos, pero eso forma parte del proceso de aprendizaje, y es cada sujeto quien tiene que tolerar ser un principiante. Más allá de la creación está la sublimación.
La sublimación es un mecanismo psíquico para conseguir
placer y en este caso hablamos de una satisfacción distinta al
placer de la satisfacción de necesidad.
¿SABÍAS QUE ? -El neurótico tiene un deseo y lo niega, forcluye su propia realidad psíquica. El psicótico forcluye la realidad exterior. Y la conducta normal, conoce la realidad e intenta transformarla. - a nadie se le convence de lo que no está previamente convencido. -Hay un beneficio secundario en ser enfermos: se trata de una situación
donde la madre vuelve a ocupar el único lugar del mundo. Aquello
que produce displacer en la consciencia, puede estar produciendo placer
en el inconsciente. |
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