Psicoanalista y Psicologa Malaga

DIETAS MILAGRO

Aunque cualquier momento es bueno, se suele aprovechar el verano para ponerse a dieta. No muchos se preguntan qué es lo que le ha llevado hasta ese sobrepeso, o por qué constantemente tienen cambios de peso. Una vez tomada la decisión de adelgazar, cosa no fácil por lo general, lo único que les interesa ya, es perder peso y cuanto antes mejor.

Respecto a la rapidez en la pérdida de peso, el Ministerio de Sanidad ha hecho una lista con las "dietas milagro" más extendidas e informa de sus riesgos. Según indica este organismo, los signos que permiten reconocer una 'dieta milagro' son: la promesa de pérdida de peso rápida -más de cinco kilogramos por mes-, la afirmación de que se puede llevar sin esfuerzo, y el anuncio de que son completamente seguras, sin riesgos para la salud. Como la sabiduría popular indica: lo barato sale caro. En asuntos de salud rara vez los atajos son viables.

Adelgazar tiene que ir acompañado de un cambio de nuestra concepción sobre la comida y la alimentación. Si nos limitamos a ponernos a régimen un periodo de tiempo y luego volvemos a los hábitos de siempre, está claro que recuperaremos el peso. Cualquier transformación de pensamiento lleva su tiempo, por eso que la rapidez de las dietas, es sólo una medida momentánea.

Como decía al principio, pocos se preguntan qué es lo que les ha llevado hasta ese sobrepeso. Y es que las cuestiones de peso están muy vinculadas a la salud psíquica. La mayoría de las personas que tienen sobrepeso, mantienen una relación muy especial con la comida. Hay quien no distingue entre hambre y sed; hay quien utiliza la comida como calmante cuando tienen ansiedad; hay quien come cuando está solo, como si la comida les sirviese de acompañante; hay quien come para callarse la boca; o, por ejemplo, hay quien como porque tiene hambre de conocimiento. Detrás de la obesidad suele haber algún problema psicológico que también hay que tratar. Generalmente, quien goza de cierto nivel de salud suele estar en su peso.

Y aquí es justo dónde nos puede ayudar el psicoanálisis. Como vemos, la comida puede ser un sustituto de muchas cosas. En el tratamiento puede develarse qué posición ocupa uno frente a la comida, para que pase a tener un papel como alimento. También, aquellos para los que la comida supone un placer, y con ello justifican su sobrepeso, deben asumir que hay otros placeres más beneficiosos y por otro lado que la comida es un placer con límites, porque ¿se imaginan comer pollo asado hasta reventar?

El peso no es sólo una cuestión de estética. La obesidad presenta muchas enfermedades asociadas: esperanza de vida inferior a diez años respecto a la persona no obesa, diabetes, hipertensión, cáncer, enfermedades renales, gota, próstata, varices, enfermedades cardiovasculares... A los que les sobran más de unos cuantos kilos les animo que tomen la decisión de cambiar hoy mismo, porque hay otra manera de vivir la vida.