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EVITAR SUFRIR O SER FELIZ Querido, Que te den un beso todas las noches es fácil. O dicho de otra manera, para que te den un beso todas las noches a algo hay que renunciar, por ejemplo, a la tendencia a ser egoísta, o a la tendencia de creerse perfecto, y además también hay que saber vivir con las diferencias del otro. Digamos que tener pareja tiene un precio. Cuando te hablo de pareja, te estoy hablando también de otras cosas, sea tener unos estudios, tener cierto trabajo, o querer cierto estatus. Cada cosa, en esta vida tiene un coste. Hay mucha gente que piensa que por si algún día no tiene ese beso, mejor no tenerlo nunca. Y es que para muchos, evitar sufrir, evitar que le hagan daño es su único objetivo. Personas que se olvidan de conseguir placer y lo primero para ellos, es evitar sufrir. A lo largo de la historia son muchos los métodos que se han utilizado para evitar el sufrimiento. Por ejemplo hay quien se protege de las relaciones humanas y por ello practica un aislamiento voluntario, un alejamiento de los demás. Así nos encontramos gente que no tiene amigos o personas que renuncian a tener pareja porque alguna vez lo pasaron mal. Hay quien trata hasta de protegerse de sí mismo. Al fin y al cabo es nuestro propio cuerpo el que siente el sufrimiento a través de ciertas disposiciones de nuestro organismo. El método más utilizado para modificar lo que sentimos suelen ser sustancias químicas. Existen ciertas sustancias extrañas al organismo cuya presencia en la sangre o en los tejidos nos proporción directamente sensaciones placenteras, modificando además las condiciones de nuestra sensibilidad, de manera que impide percibir estímulos desagradables. Estas soluciones químicas producen un placer inmediato y también cierta independencia frente al mundo exterior. El hombre sabe que con esos "quitapenas" siempre podrá escapar al peso de la realidad, refugiándose en un mundo propio que ofrezca mejores condiciones para su sensibilidad. Ya lo dijo Freud, según lo que hagamos con la realidad tendremos una salud u otra. El neurótico es aquel que conoce la realidad y huye de ella. El psicótico sería el que transforma una realidad que desconoce. Y el sujeto normal es aquel que conoce la realidad, como el neurótico, pero no huye de ella, la transforma, como el psicótico. De cualquiera de las formas, huir de la realidad no es más que un mecanismo de defensa y siempre, siempre se puede retornar a la salud. Una vez más, me juego en este beso de despedida, en el sentido de que un día puede que no te lo dé.
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