Psicoanalista y Psicologa Malaga


HOMBRE Y MUJER: UNA CONSTRUCCIÓN


Necesitamos por lo menos los primeros diez años de nuestra vida
para aprender que hay dos sexos: hombre y mujer,
después toda una vida para hacernos lo que ya somos.
(Amelia Diez Cuesta)

El hombre y la mujer son distintos. Distintos físicamente: el hombre tiene y la mujer no tiene. Ese él tiene y yo no, trae a las mujeres muchos quebraderos de cabeza.

Son evidentes las diferencias existentes entre los sexos, pero eso no implica que haya que destruir a uno u a otro. Ambos son complementarios y para vivir se necesitan el uno al otro.

En este breve artículo hay que plantearse desde que punto de vista vamos a abordar el tema. Está claro que no podemos hacer una simple enumeración de las semejanzas y diferencias entre el hombre y la mujer, entre otras razones porque esos límites no son tan claros. Cuando decimos hombre o mujer, hablamos de sujetos y desde el psicoanálisis, hablamos de un sujeto, sujeto a sus determinaciones ideológicas, sociales y familiares que lo han formado, que son inconscientes. Este sujeto, denominado sujeto psíquico, independientemente del sexo, tiene emociones, conductas en su vida cotidiana, ama, sufre, tiene ideales, tiene ilusiones. Sujeto que a partir de Freud, transcurre sujetado al pensamiento inconsciente, no sujeto a la conciencia ni a las percepciones ni a la razón.

¿A caso, tú mujer, piensas que solo puedes ser madre y esposa y estás dispuesta a renunciar a todo, estás dispuesta al sacrificio constante y la insatisfacción?¿A caso, tú hombre, piensas que ya lo has conquistado todo y alardeas de lo que tienes renunciando a dar cariño o a ser querido por otros?

Cada uno tiene que saber tomar posición femenina y masculina frente al mismo sexo y frente al otro sexo, sin feminizarse y sin masculinizarse, ya que la diferencia no son los genitales.

La forma de satisfacción amorosa define tanto la masculinidad como la feminidad. Son formas distintas de satisfacción según como se ubique el uno frente al otro.
-posición masculina: "yo tengo lo que al otro le hace falta", meta sexual activa. En esta cobra mucha importancia la capacidad de demostrar que tengo.
-posición femenina: "yo no tengo lo que el otro tiene", meta sexual pasiva. En esta es muy importante el amor del otro, lograr que otro me ame.

El asunto no es dejar de ser hombre o mujer para poder ser algo. "Con una mejor administración de lo mismo, se pueden obtener otros resultados." Y eso quiere decir que no hace falta cambiar de sexo para tener otra vida, otra clase social.

Ser hombre o ser mujer es poco para ser humano, por eso que el género no es más que un dato biográfico. Debe quedarnos claro entonces que la diferencia física nos viene dada pero psíquicamente se trata de una construcción.