Psicoanalista y Psicologa Malaga

 


 

INSEGURIDAD

Una risa apartó las brumas
Partimos hacia el horizonte, cabalgando entre las dudas.
(Rosa Alonso Fernández)


Cuando hablamos de inseguridad e incertidumbre, tenemos que diferenciar entre lo normal y lo patológico.

Cuantas veces nos preguntamos ¿será mejor que haga esto o que haga aquello otro? ¿voy o no voy? ¿…y si lo hago mal? En la vida se nos plantean muchas situaciones y para poder avanzar hay que asumir cierto riesgo. Acciones que nos llevarán en una dirección, que tal vez nos resulte satisfactoria. O acciones que nos lleven en una dirección que nosotros podemos considerar un error. En ocasiones se presenta el miedo como obstáculo para tomar una decisión, una cantidad de miedo superior a lo normal que nos hace pensar que tal vez lo nuevo sea peor, malo o un error, ¿pero que puede significar un error? Lo malo de hoy o los errores de hoy son experiencia para mañana.
Voltaire dice: "No se puede ser absolutamente feliz, ni absolutamente sano, ni absolutamente inteligente". Es decir, que lo absoluto no existe, por eso hay que hacer las cosas aunque no se esté seguro. Y sólo la realidad impone los cambios.

Cuando la incertidumbre se instala en la vida de la persona como un dolor, como si la duda fuese un mal, estamos ante la inseguridad y la duda como dos síntomas característicos de los sujetos obsesivos. La neurosis es una estructura psíquica, que utiliza la inseguridad como método para extraer al enfermo de la realidad y aislarle del mundo. A nivel inconsciente los enfermos hacen un esfuerzo para escapar de toda seguridad y permanecer en la duda. Son personas que centran sus pensamientos en temas donde la inseguridad es normal para la especie humana: la paternidad, la duración de la vida, la vida después de la muerte…

Corresponde a la especie humana tolerar cierta cuota de incertidumbre para poder vivir más dignamente, elaborar la incertidumbre para crecer. Pero cuando se pone todo en duda, surge el dolor.

Cuando mostramos inseguridad hacia algo o alguien, no es que lo otro nos haga dudar, sino que en realidad lo que se tambalea, es nuestra propia firmeza.

 

¿Sabías que…?

- Para recordar es necesario olvidar. Así que el olvido es una forma de recuerdo.

- La hipertensión arterial, el asma, la úlcera de estómago, las alergias, las dermatitis, las cistitis… son afecciones
psicosomáticas y sin tratamiento psicoanalítico se puede cronificar el cuadro clínico.

- En el neurótico la acción se encuentra totalmente inhibida.