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El observador:
¿qué es insoportable para el ser?
El observador lee, reflexiona, conversa con la gente, ve como funcionan
unos y otros. Esta semana leía "La insoportable levedad
del ser", y a propósito de ese libro se preguntaba ¿qué
es insoportable para el ser? ¿qué es insoportable para
la humanidad?
El libro narra una historia de amor, pero más allá de
ella, refleja la duda de los personajes a la hora de tomar decisiones.
O más que la duda, la ambivalencia en aspectos básicos
de la vida cotidiana. Es precisamente la ambivalencia una de las cuestiones
insoportables para el ser. El sujeto no soporta ser bueno y malo, querer
y no querer, ser triste y alegre. En cualquier caso, todos tenemos manifestaciones
contrarias: cuando expresamos una, la otra está reprimida. Y
cuando se expresan dos estados opuestos a la vez, es que existe una
mala represión, y además al sujeto le resulta intolerable.
La mente humana es compleja, y esa complejidad se traslada a cualquier
situación.
Mucha gente va por la vida expresando su disconformidad a cerca de
las injusticias sociales. O dicho de otro modo, hay gente que se queja
del gobierno, de la sanidad, de la distinción de clases sociales,
de la educación. Se quejan, no proponen soluciones e incluso
a veces no se sabe qué es lo que reivindican. Pero lo insoportable
para ellos no es asumir que el sistema es perverso. Lo que les resulta
verdaderamente insoportable es tener que justificar su propia existencia,
o tal vez saber que no tienen resueltas sus relaciones familiares con
hijos, padres. Personas que en lugar de procurarse su salud, ante la
angustia de hacerse soportables, contemplan la enfermedad del mundo
desde su no reconocida neurosis. Ocultan la levedad del ser tras el
peso de la Humanidad.
Insoportable es también la incertidumbre o lo que es peor la
certidumbre de la muerte. Cómo no va a resultar leve el ser frente
a la mortalidad. El hombre parece afligirse ante tal levedad, y de alguna
manera busca poner peso en su vida. Poner un peso, puede suponerse,
por aquello de que sólo lo que tiene peso, vale.
Podríamos decir que los más afortunados se arraigan a
conceptos, como los valores humanos, para huir de la levedad. Otros,
sin embargo buscan enfermedades, relaciones complicadas, situaciones
límites. No se sabe si son exagerados, masoquistas o ignorantes,
pero son ellos los que entran en el juego de aumentar tanto el peso,
hasta convertirlo en carga. Y así, por no aceptar la mortalidad,
aceptan las cargas.
Se puede plantear la cuestión de cuál es el verdadero
drama: ¿el peso o la levedad? Que cada uno valore, si lo que
cae sobre sí mismo es una carga o la levedad. ¿Qué
es lo insoportable para el ser?
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