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OBSESIONES Y FOBIAS
En las fobias se distinguen dos grupos, caracterizados por el objeto de la angustia: fobias comunes, el miedo exagerado a cosas que todo el mundo teme en alguna medida, como la noche, la soledad, la muerte, las enfermedades...; y fobias ocasionales, la angustia emergente en circunstancias especiales que no inspiran temor al hombre sano, como la agorafobia, miedo a los espacios abiertos, y fobias de locomoción. El mecanismo de las fobias es diferente del de las obsesiones. En un mismo sujeto, no obstante, se pueden presentar de forma combinada las fobias y las obsesiones. En toda obsesión hay dos elementos. Por un lado, una idea que se impone al enfermo. Y por otro lado un estado emotivo asociado, que puede ser la angustia, la duda, el remordimiento o la cólera. En las obsesiones el estado emotivo es lo principal, puesto que persiste inalterado, variando, en cambio, la idea a él asociada. Por ejemplo, las personas que dudan, frecuentemente dudan de muchas cosas sucesivamente; pero el estado emotivo permanece en estos casos invariable. El estado emotivo está siempre justificado y su sello patológico es que se ha eternizado. Así la idea asociada no es ya la idea original, relacionada con la etiología de la obsesión, sino una idea sustitutiva de la misma. Tales ideas sustitutitas tienen caracteres comunes, corresponden a impresiones penosas de la vida sexual del individuo, que éste se ha forzado en olvidar, consiguiendo sólo reemplazar la idea inconciliable por otra. A esta forzosa conexión del estado emotivo y la idea asociada es a la que se debe el carácter absurdo de las obsesiones. La idea original (inconciliable) puede ser sustituida bien por otra idea o bien por actos o impulsos que sirvieron originariamente de alivio o de procedimientos protectores, y que ahora se encuentran en una asociación con un estado emotivo, con el que no armonizan. Ejemplos de obsesiones serían pensamientos repetitivos y persistentes acerca de que determinados objetos, como pomos de puertas, teléfonos público, los asientos de un autobús, etc, o personas están contaminados o sucios. También lavarse las manos repetidamente o preocuparse constantemente por algo. Con el estudio de las obsesiones y fobias, Freud elaboró la teoría de las neuropsicosis de defensa, en la que explica que el psiquismo a veces utiliza mecanismos de defensa contra representaciones intolerables. Con esto quiere decir que las fobias y las obsesiones, además de la histeria y la psicosis, son enfermedades causadas como solución a un temor.
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