Psicoanalista y Psicologa Malaga

 

NO PUEDO DORMIR

Soñar es proseguir nuestra actividad anímica mientras dormimos
Aristóteles


Querido insomne:

Son muchas las veces que dices que no puedes dormir, que concilias mal el sueño, que te desvelas, te sobresaltas, que pasas los días soñoliento. Y además me cuentas que has probado de todo: remedios naturales, fármacos, música, relajación, contar borreguitos.

Lo primero, es informarte sobre las funciones del sueño. Lo importante no es dormir unas determinadas horas, sino que el sueño debe cumplir con cierta calidad, que permitan luego el correcto funcionamiento de las actividades diurnas. No es una cuestión de cantidad sino de calidad. Por eso, si duermes 6, 7, 8, 9 horas y por el día rindes bien, es que todo marcha correcto. El problema llega cuando durmiendo esas horas uno no marcha bien, o cuando necesitas dormir más y no puedes. Tampoco debes alarmarte respecto a la hora del sueño, ya que esto depende de varios factores: el momento del día en el que intentas dormir, el tiempo transcurrido sin dormir, la presencia o ausencia de acontecimientos. Hay veces que ciertos acontecimientos extraordinarios nos mantienen inquietos, pero esto entra dentro de lo normal, lo llamativo sería que esto se hiciese crónico.

Según lo que cuentas, parece que has intentado de todo para combatir tu insomnio. Por eso, me parece demasiada resistencia por tu parte a querer dormir. Así de pronto, se me ocurre preguntarte varias cosas: ¿acaso temes dormir porque pierdes el control? ¿acaso el estado de sueño te recuerda la muerte? ¿o puede ser que tengas miedo a soñar?

Me gustaría decirte que el aparto psíquico no para. El cuerpo necesita recargarse pero el psiquismo sigue elaborando mediante el sueño. El dormir resistido por el insomnio es una defensa contra la entrega a ese pasaje del cuerpo a una máquina que opera desplazando afectos. Teme desvanecerse, hay una ausencia de desaparición porque no quiere entrar en juego con un otro registro donde hablará de él como si fuese un extraño. Con el dormir se consigue reparar el cuerpo y gozar soñando. Si hay imposibilidad de soñar, no se puede dormir.

Es común que en el silencio de la noche, antes de entrar en el sueño, nos escuchemos con más atención que en el resto del día. Esto hace que se escuchen ruidos interiores y voces, voces que a veces serán halagadoras y otras acusadoras, pero siempre dispuestas a impedir el olvido. El olvido es necesario para poder entrar en la morbidez del sueño.

Desde mi punto de vista y como posible solución a tu insomnio, te recomiendo que acudas a algún psicoterapeuta. Y tú, ahora puedes contestarme: ¡es que yo no estoy loco! ¡ a mí no me hace falta eso! ¡yo estoy bien! Espero que tu respuesta no sea ésta, porque sino en la concepción de tus males estarías negando la vinculación entre lo corporal y lo anímico.

Un beso de quien cada noche se entrega a la elaboración de un sueño, aún a riesgo de no recordar nada.