Psicoanalista y Psicologa Malaga

QUIERO CAMBIAR

Querido, a ti que quieres cambiar.

Decir "quiero cambiar" implica muchas cosas. Pero por ahora sólo hay constancia de que lo has dicho, habrás de someterte a la incertidumbre para saber si de verdad lo deseas y pasas a la acción. "Vives como deseas" y si aceptas la regla del deseo, quiere decir que si quieres vivir de otra manera tienes que cambiar el deseo, tienes que articularte en otra estructuración significante. Tienes que introducir un nuevo pacto en tu vida.

Sé que a veces quieres cambiar pero no puedes. Existe una ambivalencia en ti. Y es que no podemos olvidar que en todo acto está implicado el aparato psíquico, no podemos olvidarnos del inconsciente. Aun así, tengo que decirte que si las cosas no te marchan bien, no es por ningún trauma físico o psíquico, nada de eso, es únicamente por tu manera de concebir lo humano. Por eso que cambiar es sencillamente, ir incorporando cosas nuevas a la vida hasta hacerlo parte de la vida cotidiana. Nada de grandes revoluciones. Muchas veces un pequeño cambio de pensamiento, permite grandes cambios en el exterior. Una nueva posición psíquica coloca al sujeto en una nueva posición en el mundo, lo que conlleva un cambio de la realidad sin que la realidad haya cambiado, porque en ocasiones no se trata de cambiar la realidad sino de transformarse respecto a las verdades humanas.

Darse cuenta de las situaciones es el primer paso. Luego también hay que ver que uno está implicado en las cosas que le pasan, y que nada es aleatorio y casual. Lejos de ser algo fatal, los errores o las equivocaciones, son una manera de crecer. De nada sirve lamentarse y arrepentirse. Para que las cosas sean distintas hay que ocuparse de hacerlo diferente la próxima vez.

Por supuesto que todo esto es con trabajo. Pero no te creas que estar mal no te lleva trabajo. Es más, supone el mismo gasto de energía estar mal que estar bien. Y todavía más, ni si quiera necesita más energía, es sencillamente poner la que ya tienes en otra parte. Y no me pongas por excusa que no cambias porque no tienes ninguna razón para hacerlo: ni pareja, ni hijos… Para cambiar no necesitas ser importante para tal o para cual, tienes que ser importante para ti mismo, porque las cosas no hay que hacerlas por necesidad, sino por deseo.

Empiezo a pensar que si no te gusta la vida que llevas y no buscas soluciones, ¿no será que en el fondo te gusta estar insatisfecho? En definitiva, ser una persona nerviosa, triste, un solitario, un depresivo, es una decisión de la persona. De las situaciones problemáticas o de las enfermedades sólo se cura el que quiere salir de ahí. Los que le encuentran un beneficio secundario nunca van a querer salir.

Un beso sin compasión. Un beso más bien deseante de que cambies de verdad, porque yo ya me aburro de escuchar tu lista de males, tus desgracias y desaventura. A ver si me quieres como dices, o mejor dicho a ver si te quieres bien tú mismo y empiezas a hablarme de proyectos, de deseos, viajes y amores.