Psicoanalista y Psicologa Malaga

SUFRIMIENTO

Un sujeto sano es aquel capaz de amar y trabajar.
Sigmund Freud

Sufrir es resignación, conformidad, aguantar… ¿es necesario ser tolerante ante esa situación? La vida presenta cosas agradables y no tan agradables. Y hay que ser inteligentes para mantener cierta tranquilidad psíquica.

Que cada uno se apañe como pueda, significa que para una misma cuestión siempre habrá respuestas diferentes, como pueden ser enfermarse, sufrir, hacer sufrir. El sufrimiento puede ser una nota constante en la vida de muchas personas. Pero eso no significa que la causa siempre sea la misma. Habría que preguntarse que pensamientos existen en cada momento, que llevan a ese estado.

El sufrimiento puede mostrar dos caras. Por un lado, sólo es garantía de malestar. Por otro lado puede servir como motor para el cambio. ¿Es necesario sufrir para crecer? Pero lo que está claro es que para cambiar algo en nuestra vida, no es necesario llegar al sufrimiento. Sufrir es siempre responsabilidad del sujeto, por estar implicado en todo aquello que le ocurre. Las personas que están en análisis consiguen no hacer cargo de su impotencia para gozar de la vida a su trabajo, a su pareja, a sus hijos

El que más se queja, no es al que más le duele, y no sólo de dolor físico sino también de psíquico. En palabras de Amelia Diez, el dolor es mayor cuanto más silencioso es el quejido. Existe la anécdota de la mujer que va a parir y mientras esperan el doctor propone al marido una partida de cartas. En la habitación contigua la mujer grita clamando el grado de su sufrimiento, y mientras el marido se levanta alarmado, el doctor señala que hay que esperar. Y es cuando se oyen unos gritos ininteligibles ¡Ay, aaaay! que el doctor tira las cartas y dice ¡Es el momento! Las manifestaciones aparentemente nimias tienen más valor que las grandes manifestaciones.

En los textos de Freud, se puede leer que el padecer ataca por tres fuentes:
-desde el propio cuerpo, que destinado a la disolución, no puede prescindir de las señales de alarma como son el dolor y la angustia.
-desde el mundo exterior, que puede enfurecerse con nosotros con fuerzas omnipotentes y destructoras,
-y desde las relaciones con otros seres humanos.
Se dice mucho que una de las fuentes de sufrimiento actuales es la incertidumbre con respecto al futuro. Otras veces se observa que la gente se decepciona hasta por alcanzar ciertos logros. Es decir que aunque se consigan cosas importantes, como no coincide con lo que se desea o más bien con lo que se idealiza se produce una decepción que puede llevar al sufrimiento. En multitud de ocasiones evitar el sufrimiento es lo principal y conseguir placer pasa a un segundo plano. Todo esto obedece a un sufrimiento neurótico.