Psicoanalista y Psicologa Malaga

UN POCO DE TODO

GRATIS. No son pocas la veces en las que uno se puede encontrar haciendo algo gratuitamente. No importa. Si uno se encuentra en esa posición lo hace, la realidad siempre se encarga de devolver o de pagar en alguna medida todo lo que se hace, aunque sea de forma distinta a la invertida.
Por eso, nunca hay que hacerle ascos a nada. Es desde el trabajo, desde la posición activa, por poco que pueda gustar, que salen otras oportunidades, otros cuestiones interesantes. Es participando del mundo que puedo crecer, y no esperando.
Por ejemplo, es desde mi puesto de trabajo, que me puedo dar cuenta de que me están explotando y así estoy receptivo para otras ofertas, entro en contacto con más gente, amplio mi red social, me actualizo, participo del mercado… y no es esperando el trabajo ideal que puedo ir creciendo. Lo mismo ocurre a la hora de encontrar pareja, no es lo mismo estar con un chico y con otro, viendo con quien te encuentras mejor, viendo diferencias, siendo partícipe del entramado de las relaciones amorosas, que estar esperando el príncipe azul.

SUPERIORIDAD. Nadie ni nada es mejor ni peor, sino más bien, todo es diferente. Pero es cierto que a veces nos encontramos frente a personas que pueden más o les salen las cosas mejor. En esta relación, el otro, el poderoso, ocuparía la posición de omnipotente, y el decepcionado la posición de impotente.
Para que no ocurra eso, no habría que admirar la superioridad sino todo lo contrario, habría que decepcionarse: "¡ah, cómo lo habrán conseguido!" "¡ah, ellos se dedican más a su trabajo"! Así, admitiendo que es una cuestión de trabajo o dedicación, ante mi decepción yo puedo, por ejemplo, aumentar mi capacidad de trabajo, en lugar de entrar en cuestiones de celos o envidia.
Si yo otorgo omnipotencia a alguien o algo y yo me posiciono como impotente, estamos ante la llamada "madre fálica". Es decir, todo lo que yo no tengo y pienso que es lo que me falta para ser feliz es una cuestión fálica. Por ejemplo, si no tengo novio, pienso que eso me va a dar todo lo que me falta: tranquilidad, estabilidad. O si no tengo dinero, pensaría: ah cuando tenga dinero se me solucionará la vida. Es decir, aunque por ley admiremos todo lo de los demás, no significa que aquello sea mejor.

DIVIDIDOS. En muchas ocasiones la gente se encuentra diciendo: "es que me siento dividido", aunque no sepan muy bien, el verdadero sentido de esa frase. Y lo cierto es que todos somos sujetos divididos, todos tenemos una parte consciente y otra parte inconsciente. Por eso, hay veces que no encontramos explicaciones a nuestros actos: "no sé cómo hice eso, si yo no quería", "yo quería hacer eso, pero al final nunca lo hice".

HABLAR. El ser humano es hablante. Dada esa característica, se encuentra con el problema de que todo lo que hace tiene que contarlo. Por eso, sólo hay que hacer lo que se puede contar. Porque hay cosas que si se cuentan, tienen consecuencias no deseadas. Así si el hijo que espero no es de mi marido y quiero mantener el secreto con sólo abrir la boca se estropeará. Dada nuestra característica de hablantes, el silencio no es posible. Al final todo se sabe. Todo.