Parece cómico eso de que tenemos una vocecita buena y una vocecita mala, ¿verdad? Pues la cosa va más en serio de lo que parece. A más de uno seguro que le resulta muy fácil identificar cuando está siguiendo a una o a otra: ¡Para de comer ya! ¡Come un poco más!; ¡Venga hoy voy a correr! ¡Mejor me quedo en casa!
En muchísimas otras ocasiones seguimos los consejos de ese diablillo sin darnos cuenta, porque ese diablillo es listo y sigiloso y sabe doblegarnos sin que nos demos cuenta. También es voraz, persistente e incansable.
Si quieres podemos desenmascararlo juntos.
Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga
