Ago 30, 2006
El tema de más actualidad en la última semana es el caso del secuestro de la niña austriaca, que ha permanecido ocho años bajo cautiverio. Estos han sido algunas de las declaraciones:
«La niña austriaca retenida ocho años lamenta la muerte de su secuestrador», «Él era parte de mi vida», «afirma haber sido objeto de abusos sexuales por parte de su secuestrador, aunque todo fue voluntario».
Podemos decir que esa muestra de afectos por parte de la niña hacia su secuestrador responde al Síndrome de Estocolmo.
El Síndrome de Estocolmo implica un tipo específico de respuesta psicológica observada a veces en rehenes, donde la víctima exhibe una actitud de profunda lealtad hacia su captor a pesar de las situaciones de riesgo o peligro a las cuales ha sido sometida.
Además, hay que decir que durante casi 8 años, el secuestrador ha sido el único referente humano para la niña, aunque esta contaba con libros y televisión. A través del mecanismo de identificación la niña ha podido establecer lazos de unión con éste. Distinto hubiese sido, si la niña no contase con ningún tipo de contacto, si hubiese estado completamente aislada.
Remitiéndonos a artículos anteriores, podemos recordar que el mecanismo de identificación es el que interviene para poder establecer un enlace afectivo, ya sea para aceptar o para rechazar al otro. Nos identificamos a los otros cuando hallamos en ellos rasgos de lo que fuimos, lo que somos, lo que nos gustaría ser, del padre o la madre.
Por este motivo, los titulares no nos deben extrañar tanto, curiosa la mente humana. Hablando del complejo funcionamiento de nuestra mente, la mayoría de los profesionales, advierten de que la niña necesitará años de tratamiento para asimilar la tragedia y recuperar la normalidad. Mi pregunta es si podemos hablar de trauma.
Tenemos que pensar que el ser humano se adapta a las circunstancias por muy adversas que estas parezcan. Aunque está claro, que ningún mortal está preparado para condiciones extremas. Además, hay que tener muy en cuenta el deseo de vivir: si en uno domina la pulsión de vida, seguro que sobrevivirá a cualquier situación. Si por el contrario en uno domina la pulsión de muerte, a la mínima encontrará una ocasión para desfallecer.
Siguiendo con el posible trauma, esta chica se tendrá que cuidar de no sufrir reminiscencias. Es decir de no padecer recuerdos y no quedarse anclada en el pasado. Dar paso a una etapa nueva. Traumático nos puede resultar hasta la vuelta de las vacaciones.
Ago 10, 2006
El calor y las vacaciones siguen sin ser capaces de detener la vida. Los acontecimientos marcan el paso de los días. Corren tiempos donde se escriben más páginas sobre el cabezazo de Zidane que de la guerra del Líbano. Y no son muchas las personas que se interesan por la realidad.
Parece que vacaciones y realidad no son una buena pareja para la época estival. Esa falta de compromiso puede llegar a crear lo que podríamos llamar depresión de la tumbona: la aparición de síntomas depresivos en la época vacacional. Se debe a que en vacaciones al no hacer nada, al dejar de hacer, las personas se encierran en la fantasía, y eso agota, cansa o bien deprime. Cansa porque fantasear es una sola manera de resolver los distintos problemas. Y puede deprimir porque el hecho de relacionarse sólo consigo mismo, en la tumbona durante horas conlleva una depresión instrumental.
Este fenómeno es más frecuente en las mujeres ¿y saben por qué? Probablemente porque son ellas las que practican la tumbona y aunque hablen entre mujeres sólo hablan de ellas mismas o de sus familiares, pocas veces de la realidad. Sin embargo los hombres eligen jugar al padel, leer algún periódico aunque sea deportivo, o hablar de fútbol.
Cuidadito con lo que hacemos con nuestras vacaciones. Porque no hacer nada no es posible para el ser humano, y cuando trata de no hacer nada, acaba fantaseando. Y cuando fantasea puede acabar confundiendo lo que sueña con la realidad. Fantasear es bueno, siempre y cuando lo utilizamos para crear, no cuando nos conformamos con la fantasía.
No podemos olvidarnos de que la pereza y la comodidad son los mayores enemigos del ser humano, tanto para la salud del ser humano, tanto para la salud mental, como para la salud corporal como para la salud social, tres aspectos de la salud de cada sujeto.
Algo recomendable para las vacaciones es comenzar algo nuevo sin pensar si se va a terminar o no: aprender un idioma, aprender a pintar, tocar algún instrumento, clases de lectura…
Las vacaciones siguen teniendo más peligros. Un exceso de horas con nuestros seres queridos puede llevarnos a conflictos y a no superar la prueba de la convivencia. En estos meses no sólo aumenta la temperatura y los precios de los restaurantes, también aumentan el número de demandas de separación. Y es que hay que saber cuando es tiempo de estar solos, cuando es tiempo de estar acompañados….ahí se juega la salud.
Y el último peligro nos lo encontramos a la vuelta de las vacaciones. A veces más que de depresión post-vacacional lo que se suele padecer es de reminiscencias, de recuerdos de las vacaciones y aunque felices se padecen como hechos traumáticos. Depresión porque las vacaciones han llegado a su fin y todo final nos remite a nuestro propio final, a nuestra propia mortalidad. Un hecho que si es aceptado nos conduce a la felicidad, y si no es aceptado nos cuesta el gasto psíquico que supone una depresión.
Vistos los peligros de las vacaciones parecería recomendable no tenerlas. Bueno en realidad no se está tan mal. Disfruten de sus vacaciones.
Jul 10, 2006
No podemos obviar la realidad. Como hemos dicho en otras ocasiones es mejor saber lo que pasa por si a caso hay que cuidarse de algo. Llevando la actualidad al diván podemos ver cómo el Psicoanálisis no es una ciencia de lo íntimo, una cuestión entre psicoanalista y paciente, sino que es una forma de pensar.
Pasan tantas cosas en nuestra vida cotidiana que la mayoría de las veces no nos paramos a pensar sobre el sentido de las mismas. Por eso, entrando de lleno con el tema de actualidad, tenemos que contar que el pasado fin de semana visitaba el Papa España con motivo del V Encuentro Mundial de la Familia.
El motivo de la visita, era el encuentro mundial sobre la familia, reivindicando el modelo de familia tradicional, por encima de otros modelos que en el caso de España se están produciendo como reflejo de la evolución de una sociedad.
Familias tradicionales, monoparentales, matrimonios homosexuales, parejas de hecho, etc. Diversos modelos de convivencia que no tienen por qué significar la desfragmentación social o la pérdida de valores.
La cuestión fundamental es que nos cuesta asumir los cambios, tememos el paso del tiempo. Sin darnos cuenta que la evolución social es constante, que los cambios son los que hacen la historia de las civilizaciones. El matrimonio también es una institución que ha ido evolucionando. En un principio estaba basado en intereses económicos o de poder, todos hemos oído hablar de los matrimonios de conveniencia. El amor o los afectos sólo posteriormente han venido a jugar un papel en este tipo de relaciones. Por tanto, no nos engañemos pensando que siempre fueron las cosas así.
Tampoco podemos generalizar todas las relaciones de pareja, afortunadamente se instituyó el matrimonio pero también la separación. Todos conocemos casos de personas que por no separarse se han hecho la vida imposible, incluso a los hijos. Casos de maltrato, infelicidad, desamor, etc. Sabemos que vida sólo hay una, ¿habrá que aprovecharla para ser felices, no les parece?
Como decía Freud, que la cultura nos imponga los mismos criterios generaliza la nerviosidad y el malestar. Todos somos diferentes y tenemos diferentes formas de gozar.
Nov 13, 2005
ENTREVISTA A ARTHUR RIMBAUD
Esta semana continuamos con otra entrevista ficticia a un poeta, para ver cómo han sido tratados algunos temas de siempre.
– Arthur, ¿eres de aquellos que los domingos les produce cierta melancolía?
Conjeturas aparte, el inevitable descenso del cielo y la visita de los recuerdos y la sesión de los ritmos ocupan la morada, la cabeza y el mundo del espíritu.
Un caballo toma el portante en el hipódromo suburbano y a lo largo de los campos de cultivo y de las plantaciones de árboles, acribillado por la peste carbónica. Una mísera mujer de drama, en algún lugar del mundo, suspira por abandonos improbables. Los desesperados languidecen anhelando la tormenta, la embriaguez y las heridas. Algunos chavales ahogan maldiciones a lo largo de los ríos.
Reanudemos el estudio al rumor de la obra devoradora que se agrupa y se eleva entre las masas.
– La vida presenta muchos cambios de etapas, ¿añora tiempos pasados?
¡Ya es otoño! Pero por qué añorar un eterno sol, si estamos empeñados en descubrir la claridad divina, lejos de los que mueren con las estaciones. Otoño. Nuestra barca, alzada en las brumas inmóviles, se orienta hacia el puerto de la miseria, la enorme ciudad del cielo manchado por fuego y lodo. ¡Ah, los andrajos podridos, el pan mojado en lluvia, la ebriedad, los mil amores que me crucificaron! ¡Jamás terminará pues, esta reina devoradora de millones de almas y cuerpos muertos y que serán juzgados! Vuelvo a verme, carcomida la piel por el fango y la peste, cabellos y axilas repletos de gusanos, y más gusanos todavía en el corazón, tumbado entre desconocidos sin edad, sin sentimientos… Habría podido morir ahí… ¡Qué atroz evocación! Detesto la miseria.
– Ahora que vivimos inmersos en un sistema capitalista, ¿piensas que todo se puede comprar y vender?
¡Se venden los cuerpos sin precio, fuera de cualquier raza, de cualquier mundo, de cualquier sexo, de cualquier descendencia! ¡Las riquezas brotando a cada paso!¡Saldo de diamantes sin control!
¡Se vende la anarquía para las masas; la satisfacción irreprimible para los aficionados superiores; la muerte atroz para los fieles y los amantes!
¡Se venden las viviendas y las migraciones, deportes, quimeras y bienestar perfectos, y el ruido, el movimiento y el porvenir que labran!
Se venden los Cuerpos, las voces, la inmensa opulencia incuestionable, lo que no se venderá jamás. ¡Los vendedores no andan escasos de género! ¡Los viajantes no tienen que pagar su comisión al momento!
Nov 6, 2005
ENTREVISTA A FERNANDO PESSOA
Pessoa nace en Lisboa (1888- 1935). Alberto Caeiro, Ricardo Reis o Álvaro de Campos son nombres de alguno de sus heterónimos, verdaderas personalidades poéticas con estilo propio, creaciones, máscaras de su autor.
– Hay personas que viven la realidad y otras que permanecen encerradas en un mundo imaginado, ¿con cuáles de estas posturas se queda?
Tenemos, quienes vivimos,
Una vida que es vivida
Y otra vida que es pensada,
Y la única en que existimos
Es la que está dividida entre la cierta y la errada.
Mas a cuál de verdadera
O errada el nombre conviene
Nadie lo sabrá explicar;
Y vivimos de manera
Que la vida que uno tiene
Es la que él se ha de pensar.
– En ocasiones la tristeza es paralizante. Un instante. ¿Aún triste se puede seguir viviendo?
Pero mi tristeza es sosiego
Porque es natural y justa
Y es lo que debe haber en el alma
Cuando piensa que existe
Y las manos cogen flores sin que ella se dé cuenta.
Pensar es incómodo como andar bajo la lluvia
Cuando el viento arrecia y parece que llueve más.
– Carpe Diem: vive el momento. Algunos habitan el pasado y otros añoran vidas ajenas. ¿Qué queda del presente, del aquí y el ahora?
Ojalá fuese el polvo del camino
Y los pies de los pobres me pisaran…
Ojalá fuese los ríos que corren
Y hubiese lavanderas a mi orilla…
Ojalá fuesen los chopos de la margen del río
Y tuviera sólo el cielo por cima y el agua por debajo…
Ojalá fuese el burro del molinero
Y él me pegase y me quisiera…
Mejor eso que ser el que va por la vida
Mirando para atrás y sintiendo dolor…
– A algunos les va bien en la vida y a otros no. ¿Por qué? ¿es cuestión de suerte? ¿o tal vez de trabajo? ¿implicación o don?
Para ser grande, sé entero: nada
Tuyo exageres o excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
En lo mínimo que hagas.
Así la luna entera en cada laga
Brilla, porque alta vive.
Gracias Pessoa y gracias poesía por tener ya escrita la vida. Lee y encuentra respuestas.
Oct 29, 2005
Entrevista ficticia a Nazim Hikmet
Soy poeta,
silbando voy por las calles
y dibujando en las paredes
mis poemas en forma de rayos
Nazim Hikem
Esta semana, el poeta invitado es Nazim Hikmet (1902-1963). El escritor nacido en Salónica tenía alma de luchador, aguantó las peores tempestades de la vida, pasó la mayor parte de la suya en la cárcel, y fue fiel a todo lo que creyó justo, aunque estuviese equivocado.
– Respecto a la tristeza se pueden decir varias cosas. Que por lo general surge por algo que se ha perdido o por algo que no se ha podido conseguir. ¿Qué dices tú, Nazim? ¿hay algún otro motivo que pueda llevarnos a la tristeza? ¿puede ser cuando uno no es capaz de aceptar la realidad?
¿Será esta tristeza la nostalgia de querer estar donde no puedo, estar en estos soleados días de invierno? ¿No será un sueño lo que me hizo caer en este estado? ¿No será la soledad la que se abalanzó sobre mí? ¿No será que hemos apoyado ya la escalera en la cincuentena?
Esta tristeza mía, esta segunda fase de mi tristeza ha de andar de puntillas y marcharse como llegó.
Basta con acabar este poema. Basta con que una carta llegue o que escuche una noticia en la radio.
– Para ti que has tenido una vida compleja, ¿qué significa el verbo vivir? Me pregunto qué valor le das a la vida, si la sientes una carga, una desgracia, un juego, una broma…
El vivir no admite bromas. Has de vivir con toda seriedad, como una ardilla, por ejemplo; es decir, sin esperar nada fuera y más allá del vivir; es decir, toda tu tarea se resume en una palabra: VIVIR.
Es decir: has de tomar tan en serio el vivir que a los setenta años, por ejemplo, si fuera necesario plantarías olivos sin pensar que algún día serían para tus hijos; debes hacerlo, amigo, debes hacerlo, no porque, aunque la temas, no creas en la muerte, sino porque vivir es tu tarea.
– Nazim, tú que conoces los límites reales de la cárcel, ¿qué consideras más duro? ¿muros de piedra? ¿o los muros del corazón?
La separación estaba sobre la mesa, entre la taza de café y el vaso de limonada. Fuiste tú quien la puso ahí […]
La separación estaba sobre la mesa en la cajetilla de tabaco […]
La separación estaba sobre la mesa en el punto donde apoyabas el codo.
En lo que pasaba por tu mente estaba la separación, en lo que escondías en mí, en lo que no escondías, la separación estaba en tu serenidad, en tu miedo ilimitado estaba la separación.
Enamorarse, así, de repente, como si se abriese una puerta…
Oct 21, 2005
Entrevista ficticia a Vicente Huidobro
Vicente Huidobro (1893-1948) es uno de los grandes poetas chilenos. Reconocido nacional e internacionalmente, Huidobro fue contemporáneo de Pablo Neruda, pero no fue tan popular como éste. La vida de Vicente Huidobro y su quehacer lírico no fueron suficientemente estudiados en sus comienzos ni durante su vida. Fue después de su muerte, cuando comenzó el descubrimiento de su talento.
-Vicente, muchas veces la gente dice que quiere ser normal: que le gustaría no ser como es, tener un poco más de esto, otro poco de aquello. ¿Tan bueno es lo normal? Yo tengo escuchado que lo normal es mediocre. ¿Qué dirías tú al respecto?
Desarrolla tus defectos, que son acaso lo más interesante de tu persona. Y no te quejes sobre la incompletud, que la vida es una cuestión de vida o muerte.
-Esa respuesta me sugiere algo. ¿No te parece que la gente tiene muchas ideas previas sobre cómo tienen que ser las cosas? Es como si el humano tuviese una necesidad de alimentarse de sus defectos, carencias…
Mascar cadenas, he ahí el plato más delicioso para el Hombre.
-Dicen que para un escritor lo más temible es enfrentarse a la página en blanco. Por extensión, tal vez para el humano, lo más temible sea estrenar un día. ¿Eres de los que calculan al milímetro su vida?
Nada amo tanto como lo imprevisto. Una gitana en Budapest me leyó el porvenir en las líneas de la mano. Yo me eché vitriolo y las borré.
Yo suelo decir: ríe, ríe antes de que venga la fatiga en su carro nebuloso de días y los años y los siglos se amontonen en el vacío y todo sea oscuro en el ojo del cielo.
– Vicente, hay personas que por amor podrían volverse locas. Algo así como si tú no estás yo me muero. ¿Qué le dirías tú a tu amada?
Si tú murieras las estrellas a pesar de su lámpara encendida perderían el camino. ¿Qué sería del universo?
Haces dudar al tiempo y al cielo con instintos de infinito. Lejos de ti todo es mortal. Lanzas la agonía por la tierra humillada de noches. Sólo lo que piensa en ti tiene sabor a eternidad.
– ¿Es más fácil actuar o hacerse mil preguntas?
¿Por qué perdiste tu primera serenidad? ¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa con la espada en la mano? ¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios? ¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?
Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir.
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor? Se rompió el diamante de tus sueños en un mar de estupor.
Oct 15, 2005
Entrevista ficticia a Cesare Pavese
Hoy la entrevista es con Cesare Pavese, un poeta italiano (1908-1950) que trata en sus textos por lo general acerca de conflictos de la vida contemporánea, entre ellos la búsqueda de la propia identidad.
-Cesare, un tema contundente para empezar, la muerte. Acontecimiento que todos elaboramos en un momento o en otro de nuestras vidas, sólo por el hecho de ser humanos. Muerte para todos, aunque algunos consumen su tiempo como si el final no les fuese a llegar. ¿Qué nos cuentas sobre la muerte?
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, esta muerte que nos acompaña desde el alba a la noche, insomne, sorda, como un viejo remordimiento o un absurdo defecto.
Para todos tiene la muerte una mirada. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Será como dejar un vicio, como ver en el espejo asomar un rostro muerto, como escuchar un labio ya cerrado. Mudos, descenderemos al abismo.
-Sabemos que nada es para siempre. Mucha gente se lamente de los finales. Se ponen tristes, supongo porque no piensan que cada final implica un comienzo. ¿Qué les dirías a los que tienen miedo de los comienzos?
La única alegría en el mundo es comenzar. Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante. Cuando falta esta sensación -prisión, enfermedad, hábito, estupidez- uno quisiera morir. Y por eso cuando una situación dolorosa se reproduce idéntica -parece idéntica- nada vence su horror.
-Muerte y trabajo, dos cosas inherentes a la vida. A veces cuando hablo con la gente y sale el tema trabajo, me da la impresión que el trabajo sólo se concibe como una jornada laboral, con una remuneración económica al final. Como si tener amigos, salud, un amor no fuesen o no implicasen un trabajo. ¿Qué nos dices al respecto, Cesare?
Los dos, ante una mesita, se miran a la cara por la tarde y los transeúntes no cesan de pasar. De vez en cuando, él piensa en el inútil día de descanso, dilapidado en acosar a esa mujer que es feliz al estar a su vera y mirarle a los ojos.
Se han perseguido todo el día y la mujer tiene aún las mejillas enrojecidas por el sol. En su corazón le guarda gratitud.
Pero esta noche, una vez la haya dejado, sabe dónde irá: volverá a casa, atolondrado y derrengado, pero saboreará por lo menos en el cuerpo saciado la dulzura del sueño sobre el lecho desierto.
-Hay quien opina que para crecer es necesario sufrir. ¿Crees sinceramente que es necesario sufrir?
Es verdad que sufriendo se puede aprender muchas cosas. Lo malo es que al haber sufrido hemos perdido fuerzas para servirnos de ellas.
-¿Existe el triunfo? ¿Existe el fracaso? Freud dice que fracaso y éxito son cosas efímeras, que lo importante es mantenerse. ¿Qué dices tú, Cesare?
El verdadero fracasado no es el que no tiene éxito en las grandes cosas -¿quién lo ha tenido nunca?- sino en las pequeñas. No llegar a construirse una casa, no conservar a un amigo, no contentar a una mujer: no ganarse la vida como todo el mundo. Ese es el fracasado más triste.
Jul 15, 2005
«Buscaba a su madre en las mil mujeres del aire y se acostó con ellas y se cansó de ellas». (Pedro Guerra)
«¿Por qué habrías de quedarte así para siempre?» (Eso le dijo la madre de Wendy a Wendy)
Alguno de ustedes serán padres, para estos se lanza la siguiente pregunta ¿tienen en casa a su muchachito, muchachita de trentaitantos o cuarentaitantos años? Si es así pregúntense por qué: ¿los pisos están muy caros? ¿está muy difícil encontrar trabajo? ¿o han criado ustedes un Peter Pan?
Peter Pan, la historia de un niño que no quiso crecer. Un personaje que vive en el País de Nunca Jamás, tierra donde el tiempo está detenido y la vejez y la muerte no existen. Semanalmente Peter acude a casa de Wendy a escuchar cuentos.
En la actualidad son muchos y muchas los que adoptan el papel Peter Pan. Sujetos que no quieren convertirse en hombres o mujeres. Una postura donde no se asume ninguna responsabilidad, huyendo de la incertidumbre que plantea la vida adulta. Sujetos que no quieren enfrentarse a la realidad: el paso del tiempo, la mortalidad. Personas que no quieren, o tal vez son incapaces de asumir las responsabilidades adultas. Pasando de lo general a casos más concretos: chicos que llevan 10 años con sus novias y no se van a vivir con ellas, porque sus madres se morirían de soledad; hombres que van pasando de mujer en mujer y alegan que todavía no ha aparecido la suya; hombres que piden a sus mujeres o padres que resuelvan sus gestiones.
Cuando se hace algo, se está dejando de hacer otras muchas cosas. Es decir, que al mismo tiempo que se elige, aunque sea de modo inconsciente, también se está diciendo que no a otras muchas cosas. De este modo, todos aquellos Peter Panes que viven en un mundo alejado de lo adulto y que piensan que ese estilo de vida es el único que les permite practicar su imaginación, no saben que entre otras cosas, están renunciando al afecto, porque elegir una compañera les recordaría que hombre y mujer son necesarios para que no desaparezca la especie. De niños la imaginación es el motor del juego, pero ser adultos no significa dejar eso atrás. Una vez crecidos la imaginación puede dejar de el motor del juego para ser el de un libro, una colección de pinturas o cualquier cosas susceptible de ser inventada.
A todos ellos decirles que crecer no tiene porque ser doloroso. Crecer significa sumarle al niño muchas cosas, por ejemplo la libertad de elección, la canalización de la imaginación, la elección de la compañía. Sobre todo, el hombre adulto sabe que la muerte acecha y ante la llegada del fin emplea el tiempo de otro modo que el niño.
No sólo se puede encontrar paseando por las calles a un Peter pan, sino que también cohabitamos con muchas Wendys. Mujeres que están dispuestas a desempeñar el papel de madres de hombres adultos que se niegan a crecer. Mujeres que se hacen cargo de los compromisos del otro, alimentando así la posición de Peter Pan. Se trata de ser compañera y no madre, apoyar al partener pero no a costa de todo. Las mujeres ahí posicionadas, no sabemos si lo hacen por un afán controlador o por una inseguridad que busca en el otro una aprobación. Cuidad con esas mujeres.
Jul 28, 2004
El psicoanálisis cura, pero no puede ser reducido a un método terapéutico. Movimientos culturales como el surrealismo, que tocan la poesía, la publicidad, el cine o la arquitectura actuales, son imposibles de pensar si no es desde el psicoanálisis. Desde la corriente psicoanalítica, este artículo habla sobre la película «Buscando a Nemo».
Dibujos animados no es sinónimo de infantil, ni infantil es sinónimo de tonto. En la actualidad las películas de dibujos animados no son sólo para niños sino que van dirigidas a cualquier edad. Por qué no decirlo, películas educativas donde se ponen en juego el sentido del humor, la amistad, la constancia, el amor, el atrevimiento, la familia, películas donde además de la ficción se incluye la realidad de nuestras vidas. Por ejemplo, «Buscando a Nemo», aunque trate sobre peces aventureros, empieza de manera cruel: mueren la mamá y los hermanitos de Nemo, acercando así a los niños a una de las problemáticas de la humanidad, la mortalidad.
Muchos al ver películas de este estilo se preguntan, ¿pero esto es de niños? ¿ellos entienden las astucias, esas bromas? Y la respuesta suele ser: ¡no hombre, ellos se fijan en los colores, en las luchas! Para permitir crecer a los más jóvenes se tienen que introducir cada vez en círculos mayores, se tienen que mover de forma que adquieran nuevos recursos. Tal vez ellos no alcancen toda la sutileza que se muestran en las películas, pero es la forma de que poco a poco adquieran una mayor dimensión de la realidad. Este mensaje va dirigido a aquello padres que tratan a los niños como inferiores, no paran de ponerles limitaciones e impedimentos, y les hablan con un lenguaje pobre, como si ellos no pudieran entender más que eso.
El caso de Marlin, el padre de Nemo, es el vivo retrato de muchos padres humanos. Hay quien dice que emula a un neurótico obsesivo y se le ha comparado al papel que suele interpretar Woody Allen en sus películas. Padres con escasas, por no decir nulas relaciones sociales (de Marlin se ríen otros padres: «Marlin, ¿cómo tú por aquí fuera de tu anémona en mar abierto?), que sólo existen para trabajar (el que se lo permite) y para vivir la vida de sus hijos. De la protección en su justa medida, se pasa a la sobreprotección. En muchos casos los padres, de forma no consciente impiden que sus hijos vivan su vida, no les dejan ser deseantes, y quieren para sus pequeños la vida que ellos han pensado. Así nos encontramos con hijos asmáticos, alérgicos, niños con soriasis, niños que no controlan los esfínteres cuando deberían hacerlo, niños que saben andar y aún van en brazos de sus mamás.
El niño tiene que ir adentrándose en el mundo adulto, con mayor o menor dificultad pero tendrá que crecer, vivir sus propias aventuras. A veces los conflictos que se puedan presentar provienen directamente de los adultos. Por ejemplo, en la película que nos ocupa, el padre de Nemo quiere impedir que su hijo salga de excursión. Es al padre al que se asaltan los miedos y ansiedades, no al pequeño Nemo. Adultos con dificultades para dejar paso a una nueva generación. Si hablamos de educación, no se trata de ser muy estrictos ni muy permisivos, pues ambas opciones están llamadas al fracaso. Se trata de enseñarles que hay un tiempo para cada cosa, enseñar a renunciar al placer de «ya», de lo inmediato, y enseñarles a mirar con tranquilidad.