951918121 info@tudivan.com

El discurso del Rey: tartamudez

El discurso del Rey es una película que está estos días en la cartelera. Se sitúa históricamente en el comienzo de la segunda guerra mundial. ¿Cuántas cosas se pueden contar de esta época? Casi tantas como personas. Se puede hablar de la muerte, del dolor de la pérdida, del hambre, del miedo. En este caso, nos hablan de la tartamudez del Rey. Esto quiere decir que hay muchas formas distintas de ver la misma realidad, y por ello distintas posibilidades de vivir.

El protagonista de la película es el Rey Jorge VI de Inglaterra, que tiene que tomar el trono y lidiar con su tartamudez. Más allá de este ejemplo de sangre azul, todos conocemos algún caso en la actualidad, de persona tartamuda. Alrededor del 2% de adultos y 5% de los niños tartamudean. Esto se traduce aproximadamente en 800.000 personas en España.

No se sabe a ciencia cierta cuáles son las causas de la tartamudez. Recientes estudios sugieren que se produce como consecuencia de una interrelación entre factores biológicos-psicológicos y sociales. Desde la perspectiva psicoanalítica, la tartamudez es entendida no como un trastorno funcional del lenguaje, sino como un síntoma.

La tartamudez se inicia generalmente en la infancia. Suele comenzar a presentarse entre los 2 y 5 años. Los niños que sufren enuresis, presentan a menudo alteraciones en el lenguaje, como tartamudez o dislexia y dificultades en el aprendizaje. Algo que tiene que ver con una sobreexcitación, una manifestación de su precoz sexualidad. Desaparece espontáneamente en la mayoría de los casos, ya que responde a una tensión propia de esa edad. Además la sobreprotección, el carácter exigente de los padres, los retrasos en el desarrollo del lenguaje, y un clima de mínimas oportunidades de diálogo en el núcleo familiar pueden desencadenar la tartamudez. Por tanto el tratamiento no se trata sólo de ejercicios, sino de que ese sujeto se cuestione ¿En qué está interesado? ¿Qué acapara su atención? ¿Qué le preocupa? ¿Qué le angustia?

La película nos muestra cómo Jorge VI llega a hacer todo lo que le corresponde en su vida, es una persona muy trabajadora y además pide ayuda. La tartamudez no dominó al Rey. No todos tenemos que subirnos a un trono. Los hay que tienen que casarse, licenciarse, comprometerse con un trabajo o formar una familia. El que quiere puede, y si no sólo, con ayuda.

Relato

PASO DE TODO

No sé por qué, esta mañana me acordé de cuando tenía cinco años. Entonces, si quería salir a la calle y me decían «ahora no, más tarde cuando terminemos de recoger», yo quería ¡ya! Y lloraba de forma histérica hasta que el cansancio podía conmigo. Como yo quería, y cuando yo quería, o me enloquecía. Supongo que no entraba en razones porque los principios que rigen la vida de un niño son inmediatez y coincidencia de la realidad con lo que se piensa.

Menos mal que uno de mayor entiende que las cosas no pueden ser siempre ni cuando ni como queremos. ¿O uno de mayor sigue sin entender esas cosas? ¿Alguien puede pensar que los adultos cogen berrinches?

– María 50 años. Cada domingo cuando su hijo no puede ir a verla se deprime durante tres días. Justifica que eso no puede ser, que su hijo es muy malo y que no la quiere.
– Fernando 30 años. Llama a su novia perra judía durante horas, cada vez que esta no le coge el teléfono en horas de trabajo. A consecuencia de esto se monta películas de celos que le crean mucha angustia.
– Carmen 45 años. Cada vez que a su marido le surge una reunión de fin de semana y no puede ir a la casa de campo le entran migrañas y también dice que su marido no la quiere.

Cualquiera diría que coger berrinches como antaño es una forma de rejuvenecer.

A mí, mi amiga Laura me dice que paso de todo y mi novio me dice que qué poca sangre tengo, que él no puede estar con una tía que pase de todo.

Me dicen que paso de todo porque no hago igual que María, ni Fernando, ni Carmen. Me lo dicen porque cuando algo no sale como estaba planeado yo hago otro plan y no lloro durante tres horas. Me lo dicen, porque cuando mi madre me exige cosas como si tuviese 12 años y medio, le digo que no es el momento y no despotrico de ella con casi todo el que me encuentro. Me dicen que paso porque un compañero me critica y no se lo devuelvo.

Lo que ocurre es que acepto las cosas como pasan. Es típico a edades infantiles coger una pataleta cuando las cosas salen distintas a como uno quiere. Y es típico para los actores resolver con un exceso de dramatismo las mismas situaciones.

A ver, no es que yo sea calladita, ni tonta, ni me quedo indiferente. Pero como dicen los cánones de la salud, deseo a su tiempo, en el momento adecuado, en el tiempo preciso, con las personas apropiadas. Soy capaz de postergar un deseo para realizarlo en un momento más conveniente. Y esto no es «paso de todo».

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga

 

 

 

Relato

TODO ES CON LÍMITES

Desbordo cansancio, pero mi último análisis de sangre dice que todo está perfecto. Ni anemia, ni colesterol, ni otras cosas que tampoco sé lo que son. ¡Qué pena! No tengo nada que justifique este cansancio. No tengo nada, no tengo nada, no tengo nada, no tengo… Esa debe ser la frase que se ha debido quedar vagando por mi conciencia y seguramente por mi inconsciente varios días, o varios meses, o tal vez una vida. Porque llevo precisamente, toda una vida cansada y nunca he tenido ningún problema físico aunque haya puesto mi empeño en encontrarlo.

Me estoy dando cuenta, que ese «no tengo» lo he debido hacer extensible a todos los aspectos de mi vida. Porque tenga lo que tenga es como si no tuviera suficiente o no tuviera nada. Y así voy despreciando mi alrededor.

Descartadas entonces las causas físicas sólo puedo pensar ya una cosa. Algo en mi mente no anda como tiene que andar. Y la verdad, no sé si es mejor tener el cuerpo enfermo o la mente.

Nunca hasta ahora había encontrado las palabras exactas que pudieran contar todo lo que yo estaba haciendo con mi vida. Pero esta mañana leyendo a Rimbaud aparecieron: «Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié […] Me lancé sobre toda alegría, para estrangularla, con el salto sordo de la fiera».

Me han impactado tanto esas frases que me planteo que algo tendría que cambiar en mí. ¿¡Alguien ha sido capaz de amargarse con la Belleza!?¿¡alguien que quería estrangular la alegría!? Me parecía que esas frases estaban hablando de mí. Hay días que yo no paro de sumarle tristeza a la tristeza y lo que es bello llego a verlo feo. El amor, los amigo, la lectura, el sol, el desayuno, la música…todo amargo. Me pregunto que límites somos capaces de vencer, tal vez si no fuéramos tan osados de traspasar ciertos límites los males serían otros.

Se me acaba de ocurrir que por similitud no sólo se trata de demarcar a la tristeza, también demarcar a la alegría, los encuentros, lo que uno recibe, lo que uno da. Demarcar como medida de precaución para no llegar a la extenuación. Estoy entendiendo que ir más allá de lo permitido es agotador, ¿será ese mi cansancio?

Ahora mismo, a las 9:33 de la mañana, es uno de esos días donde mi mirada ha vencido todo límite. Pondré límite a esta melancolía de las 9:33 con un buen bocadillo de jamón serrano.

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga

Habitación en Roma: séptimo arte

¿Acaso por hacer una película de éxito, un libro, un cuadro, una competición de atletismo, estamos obligados a batirnos en cada actuación? ¿Qué es fracasar? ¿No cumplir con las expectativas del público, de los padres, de uno mismo? ¿Tiene alguien que dejar de crear porque “ha fracasado”? ¿Acaso no hay que continuar a pesar del éxito o del fracaso? ¿Acaso la vida se resuelve o se detiene por un éxito? ¿O acaso la vida se detiene por un fracaso? En la última expiración es cuando se resuelve la vida, el resto, es trabajo. Estas preguntas tal vez puedan ayudarnos a reflexionar un poco sobre el éxito y el fracaso. Sobrevivir y triunfar tiene que ver sobre todo, con saber adaptarse a las circunstancias que se van presentando.

Tras dos películas anteriores consideradas como fracaso por la crítica, Habitación en Roma es la última película de Julio Medem. Dos chicas que se acaban de conocer deciden pasar la noche juntas. Una se reconoce lesbiana, y la otra se declara heterosexual comprometida sin haber sentido anteriormente atracción por una persona de su mismo sexo. Pasan una noche entre el placer del sexo y el placer de la conversación. A lo mejor es un argumento que no le gusta. O quizá le inquiete que algo así le pueda llegar a pasar a usted. ¿Miedo a una experiencia extraconyugal? ¿Miedo a una experiencia homosexual? El cine siempre ofreció al espectador la posibilidad de identificarse.

Más allá de la historia, se puede disfrutar de las imágenes, de cómo está rodado: los planos, la iluminación, cómo sin salir de la habitación la película se hace dinámica. Y la banda sonora. No es un goce del ojo tan intenso que te vuelva adictivo, como podría ser una película llena de colores y artificios. Ni es una película que con tanto sobresalto te deje anestesiado y no tengas que pensar en nada. Es una película que además de estética, te permite pensar acerca de la condición humana. Además, el gusto por una película, no siempre obedece a razones de la lógica consciente.

Es fácil criticar, pero ciertamente casi todos tenemos demasiada rapidez a la hora de emitir juicios y opiniones, sin tener en cuenta distintos aspectos. Hay mucha tendencia a exigir y esperar de los demás determinados comportamientos y actuaciones

El cine es narrar historias. Jean Renoir

El cine es arriesgarse. P.J. HoganEl cine consiste en hablarle a la gente acerca de una aventura que debe arrebatarlos de la cotidianeidad durante cerca de dos horas. Ridley Scott.

Creo que el cien ejerce cierto poder hipnótico en el espectador. No hay más que mirar a la gente cuando sale a la calle después de ver una película: callados, cabizbajos, ausentes. Luis Buñuel.

Y para ti, ¿qué es el cine?

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga

¿Para quién es la custodia?

A principios de semana varios diarios dieron la siguiente noticia: «Un juez retira la custodia a una madre por inducir a su hijo a estar en contra del padre. El progenitor consigue la tutela del menor, que tiene 14 años, y suspende las visitas y cualquier contacto con la mujer y su familia. Se recomienda que el niño reciba tratamiento especializado».

Muchas cosas me llaman la atención de esta noticia. En primer lugar, el hecho de que las parejas recurran a la vía judicial para resolver sus cuitas maritales, dejando sus vidas en manos de la ley o en la subjetividad del juez. Claro, que cuando no se es capaz de conversar, antes de llegar a las manos, mejor es la ley. No poder conversar, implica que la pareja no puede llegar a un acuerdo sobre lo que es mejor para el chico ni sobre lo que es mejor para ellos. Generalmente, cuando se llega a la justicia, es que ya se ha establecido una guerra entre los padres, y ese no dejar que un padre vea a su hijo, o viceversa, suele responder a venganzas entre la pareja. Es cierto que hay casos que alguno o ninguno de los padres está capacitado para educar a los hijos. Pero la mayoría de las veces, la negación a que el hijo vea a uno de sus padres obedece a celos, envidias y otros sentimientos hostiles.

Al leer la noticia, queda una sensación de que es sorprendente que la custodia la tenga un padre. Y es que, en lo que parecen tiempos modernos, aún nos sigue llamando la atención que la custodia la pueda tener un padre. Ya sabemos que un padre y una madre no es un ser, no es que se sea padres automáticamente por el hecho de concebirlos, puesto que hay padres que no pueden ejercer como tales, y también hay personas que no son padres y ejercen de ellos. Lo que es indispensable para los niños es que sepan que vienen de padre y madre, indistintamente de quién los críe: la abuela, un tío, dos mujeres, dos hombres. Parece una obviedad que los niños entiendan que vienen de padre y madre, pero hay adultos, especialmente mujeres, que se empeñan en que el hijo es suyo, como si lo hubiesen concebido ellas solas. Y precisamente en esta situación puede tener origen el síndrome de enajenación parental, en el que el hijo no quiere ver a uno de sus padres. Otra de las razones por las que puede tener origen este síndrome es porque un miembro de la pareja de forma consciente o inconsciente se dedica a hablar mal de la otra parte.

Otra cosa que me llama la atención es la sentencia: de no tener contacto con el padre, va a pasar a no tener contacto con la madre, ¿acaso no es la misma extraña situación? Además, el juez insta al padre a que pida ayuda a un experto para el niño. Tal vez al menor le haga falta terapia, para que más allá de cómo actúen sus padres, pueda tener su sitito, se forme un criterio propio, no tenga miedo a opinar, sepa escoger su camino, en definitiva una terapia para que se conozca mejor y pueda crecer sano. Quizá en otra ocasión podría instar a que los padres acudan a terapia para que dejaran de tratar al niño como una pelota y como objeto para calmar su furia.

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga

Antidepresivos a la papelera

Esta mañana me sorprendía un anuncio en un periódico, que fácilmente se puede ver en otros medios de comunicación. En el anuncio, de una conocida tienda de ropa, aparece una etiqueta mostrando «Rebajas hasta un 50%», y debajo una caja de antidepresivos tirados a la papelera. Según el anuncio, en esta original forma de vender su marca, uno podría olvidarse de la depresión comprando ropa.

La ropa no sólo cubre una necesidad básica, cumple otras funciones. Por ejemplo, cumple la función de estar guapos, modernos, elegantes, correctos. Pero la ropa no cumple otras muchas funciones: no nos transforma ni nos ayuda a conocernos. Generalmente al hecho de comprar ropa u otras cosas se le suele dar una finalidad que no tiene en sí misma: entretenerse, relajarse, tapar otras cuestiones… En este sentido, un día escuché una conversación entre novios. La chica dijo: «Estoy aburrida, no sé cómo pasar la tarde, no sé si ir de tiendas». El novio le contestó: «Qué triste, ¿no tienes otra forma más satisfactoria de pasar la tarde?». A mí me sorprendió. Parece que consumir es una actividad de ocio muy extendida y que la gente suele practicar en exclusividad. Hay personas que van de compras casi todos los días. Eso es pobreza.

Retomando el tema del anuncio, la depresión es un problema muy serio y no tiene fácil remedio saliendo simplemente a comprar «trapitos». Mejor que gastar por gastar para sentirse mejor, habría que aprender a invertir en salud, por ejemplo, asistiendo a alguna terapia.

El anuncio parece reflejar también que en estos días se podría sufrir más depresión tras las Navidades o por la denominada «cuesta de Enero». Pero la cuesta de enero es más psicológica que económica. La verdadera cuesta para muchos es que «año nuevo» no es «vida nueva». Resulta que el «año nuevo» sigue siendo igual que los anteriores, porque el cambio no lo trae el nuevo año sino la implicación, el trabajo y el deseo. Así que el que espere que el año nuevo le traiga una vida nueva, como si fuera un regalo de Navidad, que se vaya olvidando.

La cuesta de enero y la del resto de los meses, nos muestra cierta pobreza a la hora de marcarnos propósitos. Algunas personas, año tras año, se van marcando los mismos objetivos, como si esa fidelidad les diera la percepción de que el tiempo no pasa, de que todo permanece idéntico, y aunque cada año quieren dejar de fumar o adelgazar el tiempo sigue corriendo. A pesar de que los objetivos son los mismos, las arrugas no lo son.

Enhorabuena si tienes algún propósito. Ahora ten paciencia para llevarlos acabo, a veces es cuestión de días, meses o de varios años. Trabaja para ello y cuídate de no satisfacerte con sólo pensarlo. Si lo consigues, los antidepresivos acabarán, seguro, en la papelera.

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga

Aborto

Terminamos el año, hablando de una de las muchas polémicas que quedan abiertas para el año 2008, la modificación de la ley del aborto. Las mujeres españolas pueden abortar, y actualmente hay tres supuestos en los que está permitido. En España, la Ley 9/1985 permite el aborto en tres circunstancias especiales conocidas como aborto terapéutico, eugenésico y ético. En el primer caso, el supuesto que debe darse es que el embarazo suponga un riesgo para la salud física o psíquica de la madre. No hay un plazo límite de gestación para interrumpir el embarazo. El segundo caso se produce cuando se dan malformaciones graves y se presume que el feto podría nacer con taras físicas o psíquicas. El plazo para abortar es dentro de las 22 primeras semanas de gestación. En el caso de que el embarazo se produzca por un delito de violación, el aborto es legal si se realiza dentro de las 12 primeras semanas de gestación y si la violación ha sido denunciada.

Sin entrar a valorar si es bueno o malo, la realidad es que el aborto es un hecho en España. Se puede hablar del aborto desde el punto de vista de su legalidad. Algunos también hablan del aborto desde un punto de vista moral. Desde el psicoanálisis habría que mirarlo desde la ley del deseo. Por ejemplo, si miramos desde la moral, no entenderíamos cómo alguien se queda embarazada sin querer, sabiendo que es peor para ella. Teniendo en cuenta el inconsciente, podremos decir que se ha quedado embarazada porque lo desea.

A la pobre educación sexual con que muchos cuentan, y sabiendo también que la información no evita que se puedan dar ciertos tropiezos, hay que sumarle el factor inconsciente. Porque en muchas ocasiones no es porqué hacemos las cosas, sino para qué o para quién. Podríamos decir que un embarazo no deseado es un síntoma, y los síntomas es como si tuvieran un destinatario de correo: lo hacemos para algo o para alguien. En ocasiones estos embarazos no deseados pueden ser el resultado de un tropiezo, un fallo del método anticonceptivo. Pero, si una no quiere quedarse embarazada y se queda, es que algún factor inconsciente está interviniendo, ¿no? En muchas ocasiones inconscientemente se produce el embarazo para permanecer ligada a la pareja, en otros casos puede que la chica se sienta en deuda con sus padres y como forma de saldar esa deuda regala un hijo a sus padres. O esa idea de que le falta algo, puede llevarle a creer que lo que le falta es un hijo. O como he dicho en otros artículos, una de las formas de suicidarse es tener prácticas sexuales de riesgo.

Más allá de la legalidad o ilegalidad, también tendríamos que atender a quién habla, quién plantea la situación. Es diferente decir «voy a abortar»; que «estuve embarazada y aborté»; o que «yo opino…» Cómo vemos son cosas muy distintas: decir, hacer o pensar. Esto es aplicable para todos y a todos los niveles.

Lo más aconsejable es que las mujeres embarazadas que deseen abortar, cuenten con asistencia psicológica. Porque tener un hijo o no tiene consecuencias tanto para la madre como para el hijo. Quedarse embarazada en un momento inadecuado puede desencadenar una serie de frustraciones sociales y personales. En cualquier caso tanto el embarazo no deseado como el aborto suponen un impacto psicológico muy grande para una mujer de cualquier edad. No obstante, una modificación de ley del aborto no es la panacea y precisa de una base sólida que convierta la interrupción del embarazo en lo que debería ser, la solución última.

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga

A la misma hora

El pasado viernes 7 de marzo yo recibía una llamada para asistir a la entrega de premios del certamen de cortometrajes VídeoExpress24h de Cáceres. Partipé en este concurso por mi afición al cine el miércoles y jueves, un concurso consistente en pensar un guión, grabarlo y montarlo en 24 horas.

El pasado viernes 7 de marzo una familia recibía otra llamada, y todos recibíamos la llamada de ETA. En este caso, un grupo de personas los días o incluso meses antes, planeaban un atentado.

En la vida hay muchas cosas para hacer, pero cada uno pone sus energías donde le parece o donde puede. Digo donde se pueden porque no siempre es fácil para la gente acceder a la cultura, el arte o la música. No sé si compartiréis la opinión conmigo, pero matar tampoco debe ser fácil. Hay que tomarse un trabajo en planificar, organizar, aprender a utilizar un arma.
Todo es con trabajo. Todos tenemos energía, pero unos las ponen en crear, otros en destruir, otros en llorar. Además hay que decir que el ser humano no es bueno por naturaleza, es un ser entre cuyas disposiciones instintivas se incluye una buena cantidad de agresividad. La agresividad es constitutiva del sujeto. La agresividad no es un conflicto entre sujetos, sino un conflicto en cada sujeto.
La cultura es la encargada de poner barreras a las tendencias agresivas del hombre. La restricción de la agresividad es el sacrificio primero y quizá más duro que la sociedad exige al individuo. ¿Por qué el hombre civilizado renuncia a parte de sus instintos? A cambio de seguridad y supervivencia.
En cualquier caso, aprovecho la ocasión para agradecer que haya personas, entidades, que se dediquen a organizar cursos, charlas, actos, certámenes para otros. Más allá del lucro personal del ente organizador, o el interés propio en el desarrollo de una actividad en concreto, hay que destacar el acto de generosidad de organizar eventos para que sean otros los que disfruten. ¿A un concejal le gustan los cortometrajes o el psicoanálisis? A algunos sí y a otros no, pero en ocasiones hay que hacer las cosas no porque nos gusten a nosotros, sino porque gustan a los demás.

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga

Madonna no puede comprarse una casa

La cantante estadounidense Madonna, ha denunciado a la junta de vecinos que gestiona el edificio de viviendas que posee frente al Central Park de Nueva York por no permitirle adquirir un nuevo apartamento en la misma finca. Para convertirse en propietario de una vivienda ahí, no basta con tener el dinero que se pide, sino que se debe contar con el beneplácito del resto de vecinos. Si Madonna hubiera tenido allí algún amigo o buenas relaciones, seguramente que hubiera ejercido influencia y otra cosa hubiera pasado.

A veces las relaciones son más productivas que el propio dinero. Cada uno de nosotros es producto de las relaciones que mantiene. Para tener un destino, se necesita un montón de relaciones, por eso es mejor no aislarse.

Cada uno de nosotros, por relacionarse obtiene un montón de beneficios. Por ejemplo, hay colegios en los que para poder matricular a los hijos necesitas referencias. Pues si uno quiere que su hijo vaya a ese colegio, tendremos que tener contactos y utilizarlos. O por ejemplo, hay quien consigue un trabajo gracias a que un amigo que trabaja en la empresa x se lo ha dicho. O hay quien se puede comprar un ordenador, gracias a la subvención que le dijo una amiga. Las relaciones son mucho más amplias que la amistad, y tamibién son cosas distintas. No todo es obtener beneficios o malestar de los otros, sino que uno mismo también es fuente de enrequicimiento para otros, por eso tenemos que cuidarnos para que otros se beneficien.

Sucede, que tener relaciones es una construcción, y no todos estamos dispuestos a ello. No se trata de hacer reverencias ni de pelotear todo el día, podría ser tan simple como saludar, que no es un uso abusivo sino más bien un uso de enriquecimiento social.

¿Se trata de promover los enchufes? Se trata como vemos, de que el que está aislado no consigue nada, resulta más saludable reconocer que dependemos de los otros. Contrariamente a lo que se cree, es más libre quien más contactos tienes, quien depende de más cosas, porque puede elegir. Por ejemplo, ¿quién creéis que es más libre? ¿quién tiene una casa de 200 metros y toda la vida la hace en la cocina?¿o quien vive en una casa de 40 metros y sólo puede vivir en la cocina? Esto último no es una decisión es una obligación y cuando no se puede elegir es una imposición.

Uno usa sus contactos y evidentemente luego tiene que demostrar que vale para eso. Una llamada a un contacto es sólo un comienzo, luego uno tiene que ser capaz de realizar todo el trabajo. Seguro que a la limpiadora de Madonna se le abren muchas puertas por haber tenido esa relación, luego tendrá que demostrar que sabe limpiar.

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga

 

Querida familia

Querida familia,

Estoy cansada. Más bien decepcionada. Creía yo que me podía salvar de los enredos familiares, quizá porque pensaba que nuestra familia era especial.

Después de los últimos hechos acontecidos, he visto que no estamos a salvo de nada. No porque seamos malas personas, sino porque la estructura familiar trae consigo esos enredos. ¿De qué enredos hablo? Pues de la envidia entre hermanos o entre padres e hijos, los problemas económicos o de herencia. Para colmo, se establecen alianzas entre los miembros, y alguno se queda sin aliado. Me parece que nadie está a salvo de esas cuestiones familiares. Pienso que lo mejor es que cada uno se ocupe de su propia salud, y así, cuando tengan que acontecer esas cuestiones se podrán resolver de una manera más civilizada. Si cada uno de nosotros se cuida su salud psíquica, será más fácil que la familia permanezca unida y sin grandes altercados. Tampoco diría, que estas dificultades sean únicas de las relaciones familiares, entiendo que allí donde haya humanos, dónde se den relaciones, existe complejidad.

Es duro ver, cómo uno no sabe hablar, y en lugar de plantear las cosas tranquilamente, empieza a chillar, a discutir, a sacar trapos sucios…. ¡toda una batalla campal! Pero claro, hay temas más difíciles de tratar que otros, no todo es tomar café, salir a pasear o reírse.

La verdad es que las disputas familiares son muy desagradables, ¡claro, cuando se ve afectada nuestra relación con nuestros seres queridos… pareciera que el mundo se tambalea!

En fin, que yo os quiero mucho, pero que aunque nos une un lazo de sangre, no tenemos que pensar de la misma manera. Y tal vez esa sea una gran dificultad. Nos ha unido el destino, nos ha educado la vida, y obligados por la sangre tenemos que querernos y respetar nuestras diferencias.

Mamá y papá lo han dado todo por nosotros, y así lo haremos nosotros con nuestros hijos. Y este hecho también es duro: lo que recibimos se lo damos al siguiente, no al que nos lo dio, eso parece que es ley. Digo que es duro porque siempre existe una falta de agradecimiento o delicadeza hacia nuestros padres, que queda saldada con los hijos.

Menos mal que nada es para siempre, y este sentimiento de tristeza también desaparecerá. Un beso querida familia y hasta el próximo encuentro.

 

Genoveva Navarro
Psicologa Psicoanalista
Nº Colegiada AO- 5262
Telf 951 91 81 21
Málaga